1. Orejas
Las orejas de tu perro deben estar limpias y sin mal olor. Si hay acumulación de cera, puedes retirarla suavemente con algodón. Al igual que en los humanos, las orejas de un perro son sensibles, así que nunca introduzcas nada directamente en el canal auditivo, ya que podrías empujar la cera hacia adentro e incluso perforar el tímpano. Las orejas de tu perro deben limpiarse con regularidad para prevenir infecciones, especialmente en razas con orejas caídas como los spaniels. Si detectas mal olor, inflamación o una cera espesa de color marrón o verde, consúltalo con tu veterinario.
2. Ojos
Revisa si hay pestañas encarnadas u otros pelos que puedan estar irritando los ojos de tu perro. Los ojos deben ser brillantes y claros, con pupilas del mismo tamaño. No debe haber secreción excesiva, enrojecimiento, lagrimeo ni irritación. Si notas algo de esto, visita a tu veterinario.
3. Nariz
La nariz de un perro puede ser rosada o negra, y a menudo cambia entre ambos tonos a lo largo del año. En general, debe estar húmeda y fría, y libre de obstrucciones que puedan dificultar la respiración. Presta atención a costras, secreciones, sangrado y estornudos excesivos, ya que podrían ser señales de enfermedad.
4. Boca
Puede ser un poco complicado, pero levanta los labios de tu perro y revisa las encías. Deben ser de color rosado. Si notas zonas más oscuras o rojizas, o si sangran y están inflamadas, podría haber un problema. Revisa la boca y la lengua en busca de bultos, cortes y llagas. Los dientes deben estar limpios y blancos, ¡y ninguno debe estar flojo! También deben estar libres de placa amarilla y sarro. Si tu perro tiene mal aliento, puede haber un problema digestivo o dental.
5. Patas
Comprueba si las uñas de tu perro necesitan un recorte. Las uñas demasiado largas pueden causar problemas. Asegúrate de usar cortaúñas especiales para perros o una lima, y ten mucho cuidado, ya que a veces el corte puede provocar sangrado. Una uña sana debe ser lisa, corta, blanca o negra, y sin grietas. Si las uñas de tu perro se ven ásperas y se rompen fácilmente, puede ser necesario que alguien las revise. Examina también las patas en busca de cortes, rozaduras, bultos, crecimientos, astillas o semillas.
Revisa debajo de la cola de tu perro en busca de secreciones o irritaciones. Es posible que las glándulas anales necesiten ser vaciadas por tu veterinario.
7. Pelaje & Piel
Debes cepillar a tu perro con regularidad, especialmente si tiene el pelo largo. El cepillado frecuente no solo lo mantiene ordenado y con un pelaje brillante, sino que también ayuda a estimular los aceites naturales de su piel. La piel de tu perro debe estar libre de descamación, caspa o llagas, y debe ser rosada o negra según la raza. El pelaje debe ser brillante y sin pelos rotos. En este momento también debes revisar el pelaje en busca de pulgas y garrapatas.
8. Cuerpo
Realiza un chequeo completo del cuerpo de tu perro pasando las manos por todas las partes. Debes estar atento a cortes, bultos, inflamaciones y cualquier señal de que tu perro siente molestias.
9. Peso
Al igual que en las personas, la obesidad es un problema importante en los perros. Al hacer un chequeo completo de salud, también debes controlar el peso de tu perro. Deberías poder sentir las costillas con facilidad, pero no más que eso. Tu perro debe tener una «cintura» visible entre las costillas y las caderas, y la barriga no debe colgar. Monitorea cualquier aumento o pérdida de peso y, si tienes dudas, consulta a tu veterinario.
10. Alimentación & Hidratación
No es raro que los perros pierdan el apetito ocasionalmente, pero si esto dura más de 24 horas, deberías visitar al veterinario. Del mismo modo, si la sed de tu perro aumenta sin razón aparente, también deberías ponerte en contacto con el veterinario.
11. Digestión
Presta atención a los cambios en el apetito; esto puede ser difícil de detectar si tu perro es muy selectivo con la comida, pero podría haber un problema digestivo si vomita o se atraganta mientras come.
12. Necesidades fisiológicas
Como tu perro lleva una dieta constante, su orina y sus heces deberían tener una consistencia similar, por lo que revisar sus deposiciones es una buena forma de saber cómo está su salud. Si la orina de tu perro es oscura, turbia o tiene sangre, consulta a tu veterinario. La diarrea, el estreñimiento o la presencia de sangre y mucosidad/gelatina transparente en las heces son otros motivos de preocupación.
13. Caminar
Cuando lleves a tu perro a pasear, presta atención a su forma de moverse para ver si cojea, está rígido o parece demasiado cansado. Si tose mucho o jadea en exceso, estos son otros síntomas que merecen una revisión más detallada.
14. Energía & Actitud
Esta es una buena forma de saber cómo se siente tu perro. ¿Tiene la cola y la cabeza caídas? ¿Se esconde en rincones o cava hoyos para tumbarse? Estas pueden ser buenas señales de que algo no va bien.
Recuerda que es importante mantener los chequeos de salud regulares en casa para estar al tanto del estado de tu perro. Como él no puede decirte cómo se siente, es tu responsabilidad asegurarte de que todo esté en orden. Tú conoces a tu perro mejor que nadie, así que no olvides confiar en tus instintos si sientes que algo no está bien.
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