1. Abrígate bien
Una vez que el otoño haya llegado de verdad, notarás que los días (y las noches) se vuelven bastante más frescos, así que mientras tú empiezas a ponerte capas extra de ropa, deberías hacer lo mismo con tu perro. Si aún no tienes uno, considera comprar un abrigo para tu perro, especialmente si tiene el pelaje corto o una sola capa. Asegúrate de que sea resistente al agua, esté forrado y sea ajustable.
2. Serpientes
El otoño es la época en que las serpientes se preparan para hibernar y también son más propensas a morder en esta temporada. Infórmate sobre qué serpientes se sabe que habitan en tu zona, especialmente las variedades venenosas, para poder evitar sus lugares habituales.
3. Bolas de naftalina
¿Sabías que las bolas de naftalina son tóxicas para los perros si las ingieren? Ten especial cuidado cuando saques tu ropa de abrigo de invierno después de haber estado guardada en el armario durante mucho tiempo.
4. Refrigerante del motor
El otoño es la época del año en que la gente suele cambiar el refrigerante del motor con más frecuencia. Comprueba si el que usas tiene base de etilenglicol, ya que es tóxico para los perros. Si puedes, cámbialo por uno de base de propilenglicol, porque si se ingiere accidentalmente es menos tóxico. En cualquier caso, asegúrate de limpiar de inmediato cualquier derrame.
5. Setas
Las setas son deliciosas y son el complemento perfecto para cualquier plato otoñal. Sin embargo, aunque el 99% de las setas son completamente inofensivas, existe ese 1% que son increíblemente tóxicas, así que cuando salgas a pasear mantén a tu perro alejado de todas las setas para ir sobre seguro. Si tu perro come una seta, contacta con tu veterinario de inmediato.
6. Paseos en la oscuridad
Los días son más cortos y anochece mucho antes, así que probablemente te encontrarás paseando a tu perro al atardecer o cuando ya ha anochecido. En ese caso, asegúrate de que tu perro lleve una identificación adecuada, incluyendo chapas con tu información de contacto, y que esté identificado con microchip. Para mayor seguridad, considera comprar collares reflectantes o ropa de alta visibilidad para ti y tu perro (¡la ropa de alta visibilidad solo para ti!)
El otoño es también la época en que mucha gente opta por usar rodenticidas para evitar que los roedores entren en casa. Si tienes una mascota, debes extremar las precauciones porque son increíblemente tóxicos para los perros. Si estás decidido a usar rodenticida, ten cuidado de no colocarlo en lugares donde tu perro pueda alcanzarlo, o busca alternativas más seguras.
8. Vida al aire libre
Si tu perro pasa mucho tiempo fuera de casa, o incluso todo el tiempo, tendrás que prepararlo para las bajas temperaturas que se avecinan. Asegúrate de que tenga un refugio cálido y seco que lo proteja de los elementos. No olvides incluir mantas y ropa de cama extra. Considera añadir virutas de cedro a la mezcla, ya que proporcionan un excelente aislamiento.
Es una creencia común que durante los meses más fríos los perros que viven al aire libre deben comer más para mantenerse calientes, pero esto no suele ser así. Si tu perro es especialmente activo, podrías considerar darle un poco más en cada comida, pero no más de un 10% de aumento. ¡Y esto tampoco significa que puedas pasarte con los premios!
9. Aseo e higiene
El otoño puede ser una época bastante lluviosa y con mucho barro, así que prepárate para el lavado y el aseo extra que puede que tengas que hacer. Ten toallas de repuesto en el coche para absorber el exceso de agua, e incluso podrías invertir en un champú sin aclarado para mantener a tu perro impecable sin la molestia de un baño completo.
10. Alimentos reconfortantes
Aunque amamos el otoño porque podemos disfrutar de algunos de nuestros platos reconfortantes favoritos, ten en cuenta que muchas de las cosas que nos encanta comer pueden ser tóxicas para los perros y hacerlos enfermar. El chocolate es especialmente peligroso, así que asegúrate de que no esté a su alcance. Por muy tentador que sea, no te acostumbres a darle a tu perro las sobras de tu plato, porque aunque no sean tóxicas no son buenas para su salud y pueden causar malestar intestinal y diarrea. Si quieres darle a tu peludo un capricho de temporada, la calabaza es una buena opción a considerar.
11. Pulgas y garrapatas
Quizás el tiempo esté refrescando, pero eso no significa que las pulgas y las garrapatas hayan dejado de ser un problema. Asegúrate de mantener al día los tratamientos habituales contra pulgas y garrapatas.
12. Castañas de Indias
Las castañas de Indias son un auténtico símbolo de la llegada del otoño. Son muy peligrosas para tu perro y muy tóxicas si las mastica o las ingiere, pudiendo causar obstrucciones internas graves. Lo mismo ocurre con los bulbos de narciso o tulipán, ¡así que los jardineros deben tener mucho cuidado!
13. Alergias
Al igual que los humanos, el cambio de estación puede desencadenar alergias en los perros. Si tu perro desarrolla un sarpullido en la piel, empieza a estornudar o tiene secreción nasal transparente, es probable que esté sufriendo los efectos de una alergia. Lleva a tu perro al veterinario para que le receten medicamentos como antihistamínicos.
14. Decoraciones
Son vistosas, divertidas y festivas, pero en las patas equivocadas pueden ser bastante peligrosas. Ten cuidado con dejar objetos decorativos al alcance que tu perro pueda mordisquear, porque de lo contrario habrá que hacer una visita al veterinario.
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