Con la gran variedad de marcas, tamaños de envase y promesas, elegir un alimento que sea digno de tu perro puede llegar a ser abrumador. Dale la vuelta al paquete y busca la lista de ingredientes. Eso es todo lo que necesitas. Encontrar el alimento perfecto que se ajuste a tu presupuesto y mantenga a tu perro feliz y sano puede ser un poco menos intimidante la próxima vez si tienes en cuenta estas tres sencillas reglas mientras lees esas etiquetas.
1. El primer ingrediente: la carne es imprescindible
Un consumidor inteligente puede descartar rápidamente un buen número de marcas poco recomendables fijándose en el primer ingrediente que aparece en el envase. La carne siempre debe estar en el primer lugar de la lista. La posición de un ingrediente en la lista indica qué cantidad de ese ingrediente contiene el producto. Cuanto más arriba aparezca en la lista, mayor será su contenido.
Si eliges un alimento a base de cordero, el primer ingrediente debería decir "cordero deshuesado" o simplemente "cordero". Si eliges una variedad de pollo, la etiqueta debería indicar "pollo deshuesado" o "pollo".
2. Sin maíz, trigo ni soja. Nunca.
Esto es muy sencillo. El maíz, el trigo y la soja son rellenos innecesarios. Son materias primas atractivas para los fabricantes de alimentos para perros por su bajo coste. No elijas un alimento que incluya estos ingredientes en ningún lugar de la etiqueta. Los perros pueden sufrir una serie de problemas, como convulsiones, reacciones alérgicas y trastornos gastrointestinales, si su dieta se basa en estos ingredientes.
3. Evita los subproductos
Si aparece algún tipo de "subproducto" en cualquier parte de la etiqueta, no lo compres. Recuerda que "subproducto" es un término elegante para decir "desperdicios", y no querrás darle eso a tu mejor amigo.
Si bien es prioritario que tu perro empiece a comer mejor, también es muy importante cambiar siempre su alimentación de forma gradual. Comienza introduciendo pequeñas cantidades del nuevo alimento en la comida habitual del perro, mezclándolo poco a poco. Aumenta progresivamente la proporción de alimento nuevo respecto al antiguo cada día, a lo largo de varios días o más. Tomarte el tiempo necesario para hacer el cambio ayudará a evitar posibles gases, diarrea o malestar estomacal. Al cambiar a un alimento de mayor calidad, es aún más importante introducir el nuevo alimento de forma gradual, ya que los alimentos de calidad son más ricos, tienen mayor contenido en proteínas y es más probable que provoquen síntomas si el cambio se hace demasiado rápido.
Consulta siempre con tu veterinario si tienes dudas sobre posibles intolerancias alimentarias, alergias o problemas de control de peso que requieran una dieta especializada.
Para seguir leyendo, no dejes de consultar esta fantástica guía de compra y reseña de los mejores alimentos para perros de nuestros amigos de The Daily Shep.