Para la mayoría de las personas, ponerle gotas para los ojos a un gato es una verdadera pesadilla. A nuestros amigos felinos, en general, no les agrada que los sujeten, que les toquen los ojos ni que les acerquen algo húmedo. Lo que suele ocurrir es una sesión de forcejeo con arañazos y retorcimientos, donde el gatito escapa a esconderse y el tubo de ungüento termina esparcido por todas partes, sin que ni una gota llegue a los ojos de tu mascota.

Crédito de imagen
¡No todo está perdido! Desde Petbucket te traemos algunas sugerencias geniales para ayudarte a tratar los ojos de tu gato, empezando por:
1. Coloca a tu gato en la posición correcta
El primer paso para ponerle las gotas en los ojos con éxito es sujetarlo de manera que no pueda escapar corriendo cuando vea que se acerca el ungüento, ¡ni clavarte las garras en la carne!
Lo ideal es colocar al gato sobre una mesa (o en tu regazo, si confías en que mantendrá las garras guardadas), pasando el brazo alrededor de su cuerpo para que no se mueva.
Envolverlo en una toalla también es una buena forma de mantenerlo seguro y evitar arañazos mientras acercas el temido gotero.
Asegúrate de que el espacio detrás de tu gato esté bloqueado para que no pueda retroceder y escapar por ese lado.
2. Técnica correcta para aplicar las gotas
Con una mano, sujeta la cabeza de tu gato por debajo de la mandíbula y usa el pulgar para empujar hacia arriba en dirección al ojo. Esto creará una pequeña bolsa en el párpado inferior, como se puede ver arriba. Con cuidado de no tocar el ojo de tu gato, coloca la punta del aplicador justo por encima del párpado inferior. Luego aprieta el gotero de forma rápida y suave (para que no salga demasiado ungüento). Tu gato parpadeará, distribuyendo la gota por el ojo.
Una vez que hayas terminado, no sueltes a tu gato de inmediato. Si lo haces, es probable que se lleve la pata al ojo al instante, removiendo el líquido que acabas de aplicar, lo que significa que tendrás que empezar de nuevo.
3. Usa recompensas

Crédito de imagen
A tu gato no le va a encantar recibir las gotas para los ojos, pero puedes hacer que la experiencia sea menos terrible elogiándolo durante todo el proceso y dándole una golosina al final. Si asocia el gotero con aspectos positivos que compensen los negativos, puede que no se muestre tan reticente la próxima vez que te vea acercarte con su medicación.
4. Ten paciencia
En el caso de las gotas para los ojos, no esperes que los primeros intentos salgan bien. Puede ser una experiencia estresante para tu gato y difícil para los dueños sujetar al animal y manejar el gotero al mismo tiempo. Pero es importante que persistas, ya que si te han recetado gotas, son fundamentales para la salud de tu gato.

