Darle pastillas a tu gato puede ser sencillo para algunos, pero para muchos es una lucha diaria. Por suerte, existen varios métodos que pueden hacer que el proceso sea menos estresante tanto para ti como para tu gato.
1. Golosinas especiales
La mejor manera de darle una pastilla a tu gato es usando golosinas diseñadas específicamente para este fin. Son blandas, pegajosas y deliciosas, así que tu gato no tendrá ni idea de que está ¡tomando medicamento!
2. Pill Pockets caseros
En lugar de comprar golosinas, también puedes intentar hacerlas tú mismo. PetMd recomienda formar "albóndigas" con la comida húmeda de tu gato. Haz una con la pastilla dentro y un par más sin ella.
Si tu gato sigue sin querer tomar la pastilla, puedes intentar triturarla hasta convertirla en un polvo muy fino y mezclarlo con su comida húmeda. Asegúrate de consultarlo primero con tu veterinario, ya que algunas pastillas no están pensadas para triturarse.
Estos tres métodos funcionan bien siempre que tu gato pueda comer junto con su medicamento. En caso de que no sea así, lo mejor es sujetar a tu gato y darle la pastilla directamente.

Coloca el pulgar y el índice a ambos lados del hocico del gato y aplica una suave presión en el espacio entre los dientes. Una vez que empiece a abrir la boca, presiona hacia abajo la mandíbula inferior y deposita la pastilla lo más atrás posible. Cierra la boca y masajea su garganta hasta que trague. Para asegurarte de que la pastilla no quede en el esófago, dale a tu gato una cucharadita de agua con una jeringa o un cuentagotas.
¡Sea cual sea el método que uses, asegúrate de darle muchos mimos a tu gato después!


