1. Lenguaje corporal
Es posible que tu perro no pueda hablar, pero puede usar todo su cuerpo para enviarte señales sobre su estado de ánimo. De la cabeza a la cola, tu perro usará el lenguaje corporal para hacerte saber si está feliz, enojado o triste. Por lo general, un perro feliz es fácil de identificar porque parecerá que todo su cuerpo se mueve con entusiasmo. Esta es muy probablemente la imagen que ves cada día cuando llegas a casa del trabajo.
Además, la postura general de tu perro revelará mucho sobre su estado de ánimo. Un perro que se para con confianza sobre sus cuatro patas, con el cuerpo relajado y la cabeza en alto, es un perro feliz.
2. Comportamiento
Cuando tu perro está feliz, estará dispuesto y ansioso por jugar contigo. Al acercarte a tu perro para jugar un rato, la forma más sencilla de saber si está contento es observar la postura que adopta. Si tu perro levanta las ancas en el aire y baja la cabeza hacia el suelo, significa que está feliz y listo para jugar.
3. ¿Qué tal un rasquido?
Todo dueño de perro ha experimentado en carne propia, o ha visto a otro perro entrar en un estado de éxtasis al recibir un masaje en la barriga. Si tu perro no tiene ningún problema en darse la vuelta para mostrar su barriga y que le des un masajito, entonces tienes un perro muy feliz (y muy confiado) entre tus manos. En términos generales, cada vez que tu perro inicia contacto físico contigo, está intentando decirte que es feliz y que quiere estar a tu lado.
Recompensa todos estos comportamientos con algo de contacto físico. Cuando tu perro se dé la vuelta esperando un rasquido, tómate unos minutos del día para dárselo. Con ello, te aseguras de que tu perro siga siendo feliz y de que la confianza entre dueño y perro continúe creciendo.
4. Actitud tranquila
Por último, pero no menos importante, un perro tranquilo suele ser un perro feliz. Si tu perro está descansando plácida y tranquilamente a tu lado, es muy probable que tengas un perro feliz. El hecho de que esté tan relajado es una señal de que tu perro disfruta de tu compañía y se siente seguro cuando estás cerca. Cuanto más tiempo dediques a las actividades y comportamientos que generan estas respuestas físicas en tu perro, más probabilidades tendrás de tener un perro feliz y mentalmente sano.