5 Consejos Para Convertir a Tu Gato de Exterior en un Gato de Interior

February 20, 2015 • alexandra

5 Consejos Para Convertir a Tu Gato de Exterior en un Gato de Interior
Así que estás pensando en convertir a tu gato de exterior en un gato de interior, pero no sabes por dónde empezar. ¡No te preocupes! Tu gato puede vivir muy feliz en casa. Aquí tienes algunos consejos y trucos para comenzar.

1. Aumenta el tiempo en casa
Si tu gato vuelve a casa para comer o para recibir mimos, ve aumentando poco a poco el tiempo que pasa en ella. Puedes optar por cerrar las puertas y jugar un rato juntos para que asocie estar en casa con una experiencia positiva, y no con algo de lo que quiere escapar. Hazlo en pequeños intervalos e incrementa el tiempo de forma gradual.

2. Precauciones
Asegúrate de tener al día los tratamientos antipulgas para que tu gato no traiga visitantes indeseados a casa. Puedes optar por usar un collar antipulgas durante las semanas previas a que se quede en casa definitivamente. También deberías llevarlo al veterinario para una revisión general y asegurarte de que está sano por dentro y por fuera.

3. Crea puntos de interés en el interior
Si hasta ahora has mantenido tu hogar libre de juguetes o actividades para tu minino, quizás sea el momento de cambiarlo. Introduce algunos rascadores, árboles para gatos y juguetes interactivos para que, cuando entre en casa, tenga cosas nuevas que explorar y con las que jugar, aumentando así su interés por pasar tiempo en el interior. También puedes permitirle acceder a habitaciones en las que nunca haya estado. Los gatos son curiosos por naturaleza, así que si hay algo nuevo que descubrir, no dudarán en hacerlo.
 
 
4. Aire fresco y luz solar
Tu gato está acostumbrado a estar al aire libre, por lo que deberías ofrecerle en casa un buen acceso a la ventilación y un lugar soleado donde echarse una siesta. También puedes considerar comprarle un parque de juegos exterior con malla para que pueda disfrutar de lo mejor de ambos mundos.

5. Protege tus muebles
Asegúrate de que tu gato tiene varios lugares donde rascar para que tus muebles no acaben destrozados. Coloca los rascadores cerca de sofás, sillas y cualquier lugar donde hayas notado que le gusta arañar. 

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