Hay quien dice que no eres verdadero dueño de una mascota si la mayoría de tu ropa no está cubierta de pelo. Aunque no suena muy atractivo, tiene algo de verdad. Los animales mudan el pelo para deshacerse del que está viejo, dañado o en exceso, y por supuesto, al pasar de los meses más cálidos a los más fríos o viceversa.
Sin embargo, también pueden perder pelo si tienen irritaciones en la piel o si su dieta carece de ciertas vitaminas. Aquí tienes cinco consejos para controlar todo ese pelo.
Alimentación: El pelaje de una mascota suele ser un reflejo de lo que come, así que elige alimentos ricos en proteínas y sin cereales para enriquecer su dieta. Después de unas semanas, deberías notar que su pelaje es más brillante, más sano y que pierde un poco menos de pelo. Algunas marcas de comida para mascotas incluso venden alimentos específicos para mejorar el pelaje, así que apuesta por ellos.
Aspirar, aspirar, aspirar: Sí, puede ser un engorro, pero a la larga evitará que el pelo se acumule. Opta por una aspiradora de buena calidad; hay muchas en el mercado diseñadas para hogares con mascotas. Son más potentes y pueden con todo el pelo que tu casa tiene escondido.
Revisiones veterinarias: Si ninguno de estos consejos funciona, considera hablar con tu veterinario sobre las causas de la pérdida excesiva de pelo. Si la muda está dejando zonas sin pelo, es algo que definitivamente debe ver y tratar un veterinario. Él podrá darte el tratamiento médico adecuado si es necesario.
Recuerda que la muda de pelo es normal, pero si se convierte en un motivo de preocupación, busca atención veterinaria. Ah, y compra siempre un quitapelusas cuando vayas al supermercado. Siempre.
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