Al igual que Ginger Belle, muchas mascotas se han beneficiado del microchip; sin embargo, muchos dueños todavía dudan en hacerlo. Si aún no estás seguro, aquí tienes algunas razones por las que deberías considerarlo.
1. Es asequible
Según el veterinario, por entre $25 y $50 puedes implantarle un microchip a tu mascota. El implante tiene el tamaño de un grano de arroz, pero contiene un número de identificación especial vinculado a tu información de contacto. El pago único incluye la implantación y el registro en una base de datos de recuperación de mascotas donde se almacena tu información de contacto. Esta información debe actualizarse cada vez que te mudes o cambies tu número de teléfono.
2. No duele
El procedimiento del microchip no requiere anestesia y es tan sencillo como las vacunas de rutina que recibe tu mascota. El microchip se inyecta entre los omóplatos, bajo la superficie de la piel. El proceso solo tarda unos segundos, ¡así que saldrás de la consulta del veterinario antes de que te des cuenta!
Aunque tu mascota lleve collar con chapas identificativas, el microchip es la única forma de identificación permanente que no puede caerse, ser retirada ni volverse ilegible. Los microchips están diseñados para funcionar durante 25 años, durando toda la vida de tu mascota.
4. Existe tecnología genial que funciona con él
A medida que los microchips se vuelven más populares, empresas como SureFlap han creado tecnología realmente innovadora, como una puerta para mascotas capaz de reconocer el chip de tu mascota para dejarla entrar y salir de casa. La puerta se puede programar para bloquearse y desbloquearse a determinadas horas y, aunque cualquier animal puede salir por ella, solo la mascota con microchip puede volver a entrar. Esto evita que intrusos no deseados, como mapaches, entren en tu hogar.
5. No te arrepentirás
Según la Humane Society, una de cada tres mascotas se pierde a lo largo de su vida. Esto genera una cantidad abrumadora de animales callejeros, perros en refugios y familias desconsoladas. La mayoría de los dueños de mascotas querrán hacer todo lo posible para evitar perder a su compañero peludo para siempre, y el microchip es una herramienta sencilla y moderna que puede aumentar las posibilidades de que un dueño se reencuentre con su mascota perdida. No te arrepentirás de haberle puesto un microchip a tu mascota, pero siempre te lamentarás de no haberlo hecho si algún día se pierde.
Es importante recordar que un microchip NO es un GPS capaz de rastrear a tu mascota, sino una forma de identificación permanente. Si tu mascota se pierde y la llevan a un refugio o veterinario, escanearán el chip y leerán su código de identificación único. Con ese código se puede recuperar tu información de contacto de la base de datos de mascotas perdidas, lo que llevará a un reencuentro con tu mascota.
Ponerle un microchip a tu mascota es fácil, asequible y tu mejor oportunidad de reencontrarte con ella si se pierde. Si quieres saber más sobre los microchips, hay una gran cantidad de recursos en internet, ¡y no olvides preguntarle a tu veterinario en la próxima revisión de tu mascota!


