5 señales de advertencia de cáncer que debes vigilar en tu perro

July 31, 2014 • jaime

5 señales de advertencia de cáncer que debes vigilar en tu perro

Los médicos y los organismos gubernamentales nos recuerdan constantemente que debemos prestar atención a las señales que nuestro cuerpo nos da sobre nuestra salud y bienestar. Para los dueños de mascotas, es igualmente importante estar atentos a las señales de advertencia que indican que algo no va bien con su mejor amigo. Podría decirse incluso que es más importante detectar esas señales en tu perro, ya que él no habla tu idioma y no puede comunicarte claramente cuando está sufriendo.

Si tienes un perro, debes conocer las señales de advertencia que indican que podría estar padeciendo cáncer. En lugar de esperar a que sea demasiado tarde, estate atento a estas señales para intentar detectar el cáncer a tiempo, cuando aún puede tratarse (o al menos aliviar el sufrimiento).

Es importante destacar que las siguientes señales son bastante generales y que el hecho de que tu perro muestre alguna de ellas no significa necesariamente que tenga cáncer. Ante cualquier duda, consulta con tu veterinario local para descartar cualquier enfermedad grave, incluido el cáncer.

 

1. Olores fuertes

Este punto puede ser difícil de evaluar, ya que es probable que cualquier dueño asuma que los perros tienen algunos olores peculiares a los que los humanos simplemente no están acostumbrados. Si bien el "aliento de perro" es común en todos los perros, no debería ser abrumador. Los olores fuertes y desagradables provenientes de la boca, la nariz o la zona trasera de tu perro podrían ser señal de un tumor.

 

2. Bultos y protuberancias

Dedica unos minutos una vez al mes a recorrer con tus manos el cuerpo de tu perro en busca de bultos o protuberancias inusuales bajo la piel. Asegúrate de revisar detrás de las orejas y alrededor del rostro. La primera vez que lo hagas, un bulto podría ser simplemente eso, un bulto. Lo importante es tomar nota mental de dónde lo detectaste y volver a revisarlo en 2-4 semanas para ver si ha crecido o ha aumentado notablemente de tamaño.

   

3. Pérdida de peso

El peso de tu perro debe mantenerse dentro de un rango saludable y no fluctuar demasiado. Por supuesto, es normal que su peso varíe de vez en cuando. Por ejemplo, los calurosos meses de verano pueden hacer que tu perro adelgace si come menos o pierde su manto de invierno. Lo que debes vigilar son las bajadas de peso repentinas y drásticas.

 

4. Pérdida de apetito

¿Tu perro es de esos que no puede esperar a que pongas el plato en el suelo para abalanzarse sobre la comida? Una pérdida repentina de interés por la comida o una disminución del apetito podría ser señal de que tu perro está enfermo. Aunque esto no significa necesariamente que el cáncer sea la causa, es una posibilidad y, en cualquier caso, merece atención.

 

5. Falta de energía

Seguramente has escuchado hablar de los días en que el calor agota a todos y las energías bajan porque simplemente hace demasiado calor para hacer nada. Sin embargo, hay una diferencia entre un perro tranquilo y un perro letárgico. Probablemente llevas suficiente tiempo con tu perro como para conocer sus patrones de actividad a lo largo del día. Si notas una caída prolongada y grave en sus niveles de actividad, consulta con un veterinario para asegurarte de que el cáncer no esté avanzando en el organismo de tu perro.


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