Cuando llevas a tu perro a su visita anual al veterinario, el médico examinará las heces del animal como parte del proceso de análisis de su salud general. Puedes estar al tanto de la salud de tu perro entre visitas prestando atención al color, la forma, la consistencia, el tamaño y el contenido de sus heces.
Color
Las heces de tu perro deben ser siempre de un color marrón chocolate. A menos que alimentes a tu perro con pienso que contenga colorantes especiales, no debería haber ningún motivo para que sus heces presenten colores distintos. Las rayas de color rojo brillante o el líquido rojizo son señal de presencia de sangre en las heces. Las heces de color negro o con apariencia alquitranada podrían indicar una hemorragia interna en el tracto gastrointestinal de tu perro. Un color más claro, como el beige, podría ser señal de enfermedad hepática.
Forma
La forma de las heces del perro debería ser similar a la de un tronco. Si tu mascota evacúa heces en forma de pequeñas bolitas o piedrecillas, podría ser señal de enfermedad renal. Los perros que padecen enfermedad renal a menudo no se hidratan adecuadamente a diario, lo que da lugar a heces con esta forma inusual. La diarrea no es un signo definitivo de enfermedad crónica, pero cuando se presenta debes vigilar de cerca las deposiciones de tu perro durante unos días para asegurarte de que sus heces vuelven a la normalidad.
Cuando recoges las heces de tu perro en el jardín, deberían ser fáciles de levantar y tener una consistencia similar a la de la masa. Como se mencionó antes, la diarrea es una clara señal de malestar. Si las heces de tu perro son demasiado duras, puede ser señal de deshidratación, estreñimiento o ambas cosas.
Tamaño
Las distintas razas de perros producen heces de diferentes tamaños, por lo que los dueños deben conocer el tamaño habitual de las heces de su raza. El tamaño de las heces debe ser consistente semana a semana y estar relacionado con la cantidad de comida que el perro consume cada día. Si tu perro evacúa en mayor volumen, podría ser señal de que tiene dificultades para digerir correctamente su comida. Por el contrario, volúmenes más pequeños de heces son una señal de que tu perro puede no estar comiendo suficiente.
Contenido
Por último, al recoger las heces de tu perro en el jardín vale la pena observar el contenido de sus deposiciones. Si las heces parecen estar cubiertas por una mucosidad filamentosa, podría ser señal de que tu perro tiene colitis. La presencia de partículas de comida sin digerir indica que tu perro puede tener dificultades para asimilar todos los ingredientes de su alimento. La aparición de pelo en las heces puede deberse a un acicalamiento excesivo que se produce, en algunas mascotas, cuando los niveles de estrés son elevados o las alergias resultan molestas.
Lo más importante a recordar es que las heces de tu perro deben ser consistentes durante largos períodos de tiempo. Tanto los humanos como los animales son propensos a variaciones diarias, pero las variaciones constantes durante períodos prolongados son motivo de preocupación.