Si tu gatito no para de rascarse, deberías hacerle una revisión. Coge un peine de dientes finos y pásalo por el pelaje de tu gato. Los mejores lugares para revisar son alrededor del cuello y en la base de la cola, que es donde más se rascará o morderá.
Si ves pequeñas formas marrones del tamaño aproximado de una cabeza de alfiler en su pelaje, es posible que tengas un caso de pulgas entre manos. También podrías ver algo parecido a polvo negro o suciedad en su pelaje; eso se llama "suciedad de pulgas" y es en realidad sangre seca excretada por las pulgas, lo cual es bastante desagradable, pero es una buena señal para saber si tu gato tiene pulgas.
Hay muchas formas de tratar las pulgas en gatos, ya sea por vía oral o con pipetas de tratamiento tópico. Es muy importante hacerlo, ya que las picaduras de pulgas en gatos pueden causar anemia.
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