7 Cosas que Recordar sobre la Primera Noche de tu Mascota en Casa

June 15, 2014 • simone

7 Cosas que Recordar sobre la Primera Noche de tu Mascota en Casa

Es un día muy emocionante para todos, tanto para las personas como para los animales, cuando tu nueva mascota llega a casa. Ya sea que se una a tu familia un cachorro, un gatito o una mascota adulta, hay una serie de cosas que puedes hacer para que el proceso sea lo más fluido posible y para que tu mascota se adapte felizmente a su nuevo hogar. Ten paciencia con tu nueva mascota y recuerda que puede llevar tiempo que se sienta cómoda y segura.  

1. Lo más importante
Al traer una nueva mascota a casa, es normal que sienta estrés, confusión, ansiedad y miedo. Se encuentra en un entorno completamente diferente y separada de todo y de todos lo que conocía antes. A todas las mascotas hay que darles tiempo y espacio para adaptarse. A pesar de tus mejores esfuerzos, los gatitos y los cachorros inevitablemente tendrán accidentes en casa. Incluso los animales que ya estaban entrenados pueden tener accidentes durante este período de adaptación.

2. Lo esencial
Pregunta al criador, al refugio, al cuidador de acogida o a quien haya sido responsable del cuidado de tu mascota si ya se ha realizado, o si es necesario realizar, el microchip y el registro, la vacunación, la prevención de pulgas y garrapatas, la desparasitación y la esterilización. Esto no solo es importante para la salud de tu nueva mascota, sino también para la de tus mascotas existentes.

Debes tener lista una placa de identificación con el nombre de tu mascota, tu nombre, número de teléfono y dirección. También necesitas tener preparados una cama y ropa de cama, juguetes, cuencos de comida y agua, bandejas de arena, arena, un rascador, comida y premios para tu nueva mascota. Pregunta qué alimento ha estado comiendo y continúa con ese mismo alimento. Si deseas cambiar la alimentación o la dieta de tu mascota, hazlo de forma gradual.

Los gatos y gatitos deben instalarse en una habitación tranquila y segura, donde permanecerán confinados los primeros días. Una lavandería o un baño (con la tapa del inodoro cerrada) funcionarán bien o, idealmente, elige la habitación que será el espacio propio del gato. Al principio, esta habitación no debe ser compartida con un gato ya existente. Acondiciona el espacio con cuencos de comida y agua, cama, rascador, juguetes y bandeja de arena. Los gatos son más sensibles a los cambios de entorno, por lo que pueden pasar gran parte de los primeros días escondidos y evitando el contacto contigo.

Una vez que el gato haya tenido la oportunidad de asentarse, cierra todas las ventanas y puertas que dan al exterior y abre la puerta de su habitación para que explore la casa.

3. Prepara tu hogar y jardín para la mascota
Revisa cada habitación de tu hogar en busca de cualquier cosa que pueda hacerle daño a tu mascota, como objetos con los que pueda atragantarse, cables eléctricos, objetos pesados que puedan caer o volcarse, productos de limpieza, medicamentos y alimentos inadecuados. Los animales jóvenes adoran morder, saltar, arañar y jugar, así que guarda todo lo que sea valioso en un lugar seguro, ¡incluidos los zapatos! Los gatos, en particular, son expertos en meterse por agujeros y espacios pequeños. Asegúrate de tapar cualquier agujero en las paredes u otros lugares donde puedan quedarse atrapados.

También deberás revisar tu jardín para asegurarte de que no haya huecos en la valla ni en las puertas, plantas o productos de jardín tóxicos, y que cualquier piscina o estanque esté cercado.

 
4. Al aire libre
Bajo supervisión, deja que los cachorros y perros exploren la casa y el jardín a su propio ritmo, utilizando siempre una correa en zonas sin valla. No se recomienda que un gato o gatito salga al exterior durante las primeras tres semanas, a menos que sea con correa. Deben estar completamente familiarizados con la casa antes de salir. Un gato podría alejarse demasiado o desorientarse. Tras algunas salidas supervisadas o con correa, el gato debería reconocer el jardín como su territorio y orientarse bien por él. Si las aves y los animales pequeños visitan el jardín con frecuencia, asegúrate de que el collar de tu gato lleve un cascabel. Usa los momentos de la comida o los premios para animarlo a entrar en casa por la noche.  

 


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5. Presentaciones en familia
Haz las presentaciones poco a poco y no abrumes a la nueva mascota. Primero preséntale a los miembros humanos de la familia y luego a las demás mascotas, de una en una. Recuerda que nunca debes dejar a niños pequeños solos con la nueva mascota.

Tu nueva mascota necesita conocer tu olor, sentirse cómoda y confiar en ti. Esto suele ser sencillo con perros, cachorros y gatitos, mientras que los gatos adultos pueden ser más reservados. Entra en la habitación del gato, siéntate en el suelo y deja que se acerque a ti. Permite que olfatee tu mano y acarícialo suavemente en la cabeza y debajo del mentón. Si no se acerca, inténtalo más tarde. Ve presentando al resto de la familia humana con el tiempo. Los momentos de la comida y los premios son excelentes para romper el hielo.

Presentar a otras mascotas es algo más complicado (valga la redundancia). Las presentaciones deben hacerse de una mascota a la vez, y es importante que las mascotas que ya tienes sepan que las quieres y que no tienen motivos para sentirse amenazadas por la recién llegada.

Con los perros, durante el primer encuentro mantén a ambos con correa y a una distancia segura. Si no muestran ninguna agresividad, déjalos acercarse lo suficiente para olerse y saludarse. Si surge algún problema, sepáralos e inténtalo más tarde. Usa premios para recompensar el buen comportamiento y tranquiliza a ambos perros para que sepan que todo está bien. Si es necesario, continúa con encuentros cortos y supervisados hasta que los perros se hagan amigos. Para presentar un cachorro o perro nuevo a un gato, lo ideal es hacerlo durante la hora de la comida, para que los encuentros se asocien con la alimentación y las experiencias positivas.

Cuando hay más de un gato, coloca una almohada o una prenda de cama de cada gato en el espacio del otro para que se familiaricen con el olor del otro. Puedes ir dejando que los gatos pasen tiempo juntos de forma gradual.


6. Entrenamiento para hacer sus necesidades
Cuando traigas un perro a casa por primera vez, guíalo hacia el lugar del jardín donde quieres que haga sus necesidades. Recompénsalo una vez que lo haya hecho. Tendrás que sacar a los cachorros al exterior con frecuencia, por ejemplo después de las comidas, después de una siesta, antes de dormir y al despertar. Vigila que tu perro o cachorro no intente orinar en la casa. Si lo ves levantar la pata, llévalo enseguida al lugar elegido.

Si tienes una casa grande, puede que quieras colocar dos bandejas de arena para que el gato las use durante las primeras 6 a 8 semanas. A medida que el gato vaya familiarizándose con el espacio de la casa, ve acercando gradualmente la segunda bandeja a la bandeja definitiva hasta retirarla por completo.

7. A dormir 
Aunque es difícil resistirse, no se recomienda dejar que las mascotas duerman en tu cama. Los gatos y gatitos deben estar en su propia habitación durante las primeras semanas, y su cama, bandeja de arena, cuencos de comida y agua deben permanecer siempre en esa habitación o en la que sea su espacio propio.

Coloca la cama o el cajón de tu perro o cachorro donde pueda verte y escucharte por la noche, como en tu habitación o justo fuera de ella con la puerta abierta. Asegúrate de que esté cómodo y abrigado y dale un juguete para morder. Tenerlo cerca también te permite sacarlo fácilmente si necesita hacer sus necesidades.

Los cachorros se sentirán especialmente solos y ladrarán y lloriquearán para estar cerca de ti. Tranquiliza verbalmente a tu cachorro o perro si llora o ladra, pero no le prestes demasiada atención, ya que eso lo animará a seguir haciéndolo. A medida que se vaya adaptando al hogar y a la familia, puedes ir moviendo su cama más lejos, hasta su lugar de descanso definitivo.

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