¡Achís! El estornudo inverso en perros

April 17, 2016 • jaime

¡Achís! El estornudo inverso en perros
Todos estornudamos de vez en cuando cuando el polvo, la caspa u otros irritantes nos cosquillean la nariz y la garganta. Resulta que los perros también estornudan, y por muchas de las mismas razones. Sin embargo, una reacción más llamativa es el estornudo inverso: el reflejo por el cual los perros aspiran aire rápidamente hacia su cuerpo para eliminar los irritantes de la zona detrás de sus fosas nasales. Muchos dueños confunden estos episodios ruidosos y sibilantes con ataques de asma, lo que provoca pánico y visitas de urgencia al veterinario. En realidad, sin embargo, estos alarmantes sonidos son una parte relativamente normal de la vida de algunos perros, igual que estornudar lo es para los humanos. Tu compañero canino puede parecer angustiado cuando le da un estornudo inverso, pero en realidad es un comportamiento inofensivo en la mayoría de los perros y no deja secuelas duraderas.
 
El estornudo inverso suele ocurrir cuando algo irrita el paladar blando del perro (la parte carnosa en la parte posterior del techo de su boca) o la garganta. Mientras que en un estornudo normal el aire es expulsado por la nariz, durante un estornudo inverso el aire es aspirado rápidamente por la nariz. Esto hace que el perro emita un fuerte resoplido o jadeo mientras estira el cuello y traga aire.  Es una reacción perturbadora, pero los veterinarios coinciden en que el estornudo inverso es bastante común en los perros. Los perros pequeños son más propensos a sufrirlo debido a sus vías respiratorias más estrechas, al igual que razas como los pugs y los bulldogs, que tienen el paladar blando alargado. Los episodios pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos y pueden aparecer en perros en cualquier etapa de su vida.
 
Ya sean alergias o ácaros, tratar la causa subyacente es la mejor manera de prevenir el estornudo inverso. Algunos perros simplemente tienen un episodio cuando están emocionados, mientras que otros pueden tener estornudos inversos a causa de perfumes o productos químicos del hogar; intolerancia al ejercicio; tirones de la correa; o incluso al comer y beber. Si un episodio no termina pronto, puedes intentar ayudar a tu compañero de varias maneras. Masajea suavemente su garganta para detener el espasmo; cúbrele las fosas nasales para que trague y elimine el irritante de la garganta; o presiona su lengua hacia abajo para facilitar la respiración. Las distintas técnicas funcionan de manera diferente según cada mascota, así que tendrás que experimentar con delicadeza para encontrar la mejor forma de ayudar a tu perrito.
 
El estornudo inverso no suele requerir tratamiento, pero si se convierte en un problema crónico, debes consultar con tu veterinario. Como regla general, si tu perro tiene estornudos inversos con más frecuencia de lo que un humano promedio estornuda, deberías buscar ayuda. Si las alergias son la raíz del problema, por ejemplo, tu veterinario puede recetarle antihistamínicos. También puede descartar otras causas, como infecciones del tracto respiratorio o cuerpos extraños que podrían estar bloqueando las vías respiratorias de tu perro. El asma, por otro lado, es mucho menos común en los perros y generalmente va acompañada de una tos crónica. Aunque es poco frecuente, los perros con asma probablemente tengan más dificultades para hacer ejercicio y se fatiguen con mayor facilidad, y la condición está casi siempre causada por una reacción alérgica a algo del entorno.