Esto provoca irritación y gingivitis, que puede infectar las encías y llenarlas de pus. Esto causará mal aliento y mucho dolor e irritación a tu minino.
La enfermedad de las encías comienza con un diente inflamado que se convierte en gingivitis. Es posible que notes que las encías también retroceden lentamente, exponiendo más del diente y la raíz. Deberás consultar a tu veterinario si toda la raíz y el diente quedan expuestos, pero intenta tratar el problema con anticipación.
Tu veterinario deberá hacerle radiografías a tu gato, ya que la enfermedad tiende a ocultarse bajo las encías. Hasta el 60 por ciento de los síntomas están escondidos por debajo de la línea de las encías. Las radiografías revelarán pérdida de densidad y nitidez del alvéolo dental. En etapas más avanzadas, revelará pérdida de soporte óseo alrededor de la raíz del diente afectado.
En etapas más avanzadas, el tratamiento puede incluir una limpieza profesional del espacio entre las encías y los dientes, además de la aplicación de antibióticos. Sin embargo, si la enfermedad de las encías se encuentra en etapas avanzadas, es posible que debas considerar tratamientos de reemplazo óseo, ferulización e incluso regeneración de tejidos.
Sin embargo, es importante recordar que la prevención siempre es mejor que el tratamiento o la cura, así que asegúrate de estar al tanto de la salud dental de tu amigo felino. Un cepillado diario, una dieta saludable y revisiones veterinarias periódicas contribuirán en gran medida a prevenir la enfermedad periodontal.
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