¿Pero realmente necesitan los perros esas vitaminas y suplementos? La respuesta sencilla es sí. Estos suplementos ayudan al organismo del perro a funcionar correctamente, regulando todo, desde la digestión hasta el crecimiento muscular. La deficiencia de una vitamina en particular puede causar problemas de salud en los perros, que a veces pueden tener efectos graves y duraderos. Los suplementos pueden ser un requisito dietético recomendado, ya que los métodos de almacenamiento y cocción de los alimentos para perros están provocando que algunos pierdan vitaminas, nutrientes y minerales esenciales, dejando carencias nutricionales notables en la dieta de nuestras mascotas.
Los suplementos dietéticos para perros son recetados por veterinarios para complementar la dieta del perro y ayudar a mantener una salud óptima. Incluso el alimento orgánico para perros más saludable puede no ser suficiente para ciertos perros. Estos suplementos también se recetan a perros que sufren problemas articulares, artritis y otros problemas esqueléticos, siendo especialmente eficaces en perros mayores que carecen de energía para jugar o realizar sus tareas diarias.
Los suplementos de glucosamina-condroitina, que se administran habitualmente a perros con osteoartritis, pueden reducir el dolor y mejorar la movilidad tras aproximadamente 70 días de tratamiento en los perros que lo padecen. Los suplementos de ácidos grasos y aceite de pescado pueden ayudar a que el pelaje luzca mejor, reducir la inflamación y contribuir al mantenimiento de los tejidos corporales. Los suplementos de antioxidantes y vitaminas A, B, C y E también reducen la inflamación y ayudan a los perros mayores con problemas de memoria, estimulando su sistema inmunológico, la prevención del cáncer, las alergias, las infecciones y el manejo del estrés. Los suplementos de calcio para perros favorecen la formación ósea, la coagulación sanguínea y la transmisión de impulsos nerviosos.
Se recomienda que tu perro tome suplementos si se le diagnostica una deficiencia de vitaminas o minerales, o si padece una enfermedad que puede tratarse con un suplemento. Sin embargo, los suplementos también son una buena idea si preparas las comidas de tu perro en casa y necesitas cubrir un vacío multivitamínico. También son útiles si tu perro come mal debido a condiciones médicas o problemas de comportamiento.
En definitiva, los perros que sufren problemas articulares, artritis leve o severa, problemas esqueléticos, enfermedades de dientes, boca o encías, estilos de vida sedentarios, problemas digestivos, caída del pelo y problemas del sistema inmunológico pueden beneficiarse de los suplementos para perros. Sin embargo, ten cuidado al darle a tu perro suplementos para humanos. Algunos productos, como el ajo, pueden ser peligrosos para los perros. En cualquier caso, consulta siempre con tu veterinario antes de comenzar con los suplementos para tener en cuenta el historial médico y el estado físico actual de tu perro, y así poder tomar la mejor decisión para tu pequeño compañero.