Cuidado de gatos mayores

August 11, 2014 • simone

Cuidado de gatos mayores
Los hábitos y el estado de ánimo de tu gato cambiarán durante sus últimos años, y su salud y condición física irán deteriorándose. Sin embargo, puedes tomar medidas para asegurarte de que tu gato esté cómodo y pueda disfrutar al máximo de su vejez.
 
En general, se considera que los gatos son de mediana edad cuando llegan a los 7-8 años, y mayores a partir de los 10. Notarás algunos cambios relacionados con la edad desde la mediana edad, incluso si tu gato goza de muy buena salud. Cualquier cambio de comportamiento o de salud debe ser evaluado por un veterinario para descartar trastornos médicos, y no debe asumirse como un resultado normal del envejecimiento. 
 
Alimentación e hidratación
Consulta con tu veterinario sobre una dieta adecuada para gatos mayores. Los requerimientos nutricionales correctos dependerán de la salud, el peso y cualquier condición médica presente en tu gato. Las dietas para gatos mayores suelen ser bajas en grasas y ricas en proteínas. Tu gato siempre debe tener agua fresca a su disposición.
 
Cama
Tu gato debe tener una cama cómoda y de perfil bajo para que pueda entrar y salir fácilmente. Puedes adquirir camas ortopédicas diseñadas para gatos mayores, con artritis o en recuperación tras una cirugía.
 
Espacio de vida
Asegúrate de que la bandeja de arena de tu gato sea de fácil acceso. Tener más de una bandeja en casa también puede ayudar si la condición física de tu gato es deficiente. Es posible que los gatos mayores ya no puedan subir escaleras, saltar al alféizar de las ventanas o a sus estantes favoritos. Considera colocar la cama, los juguetes, las bandejas de arena y los cuencos de comida y agua en la planta baja, e incluso proporcionarles rampas o escaleras para mascotas para llegar a sus lugares soleados y cálidos favoritos.
 
Temperatura
Los gatos mayores son más sensibles al frío, por lo que necesitan acceso a espacios cálidos y secos, y a una cama cómoda y abrigada. Los gatos de edad avanzada también son más susceptibles a los efectos del calor y la humedad. Ten especial cuidado durante el verano para asegurarte de que tu gato no sufra un golpe de calor.
 
Juego y caricias
Asegúrate de que las visitas y los niños sepan que tu gato está envejeciendo y que ya no tendrá tanta energía ni ganas de jugar como antes. Tu gato puede estar sufriendo dolor, pérdida de audición o visión, y se asustará con mayor facilidad y será menos tolerante con los ruidos y el manejo.
 
Aseo
Los gatos mayores se interesan menos por su aseo, a menudo porque les resulta difícil colocarse en la posición adecuada para alcanzar donde necesitan. Cepillar a tu gato con regularidad y suavidad ayudará a mantener su pelaje sano y limpio.
 
Pérdida de visión
Intenta mantener los pasillos, las puertas y los caminos habituales despejados para que tu gato no choque con nada. Las luces nocturnas en el espacio de tu gato y en sus habitaciones favoritas también serán de gran ayuda.
 
Estrés
La rutina es muy importante para los gatos, especialmente cuando llegan a la vejez. Siempre que sea posible, evita cambios estresantes importantes o interrupciones en su rutina.

Salud del gato mayor
Se recomienda realizar chequeos de salud anuales para todos los gatos, pero a medida que tu gato envejece, debería visitar al veterinario cada seis meses. Los gatos mayores son más propensos a infecciones, y el diagnóstico temprano y el tratamiento preventivo son fundamentales para controlar muchas enfermedades.
 
Los cambios normales que acompañan al envejecimiento incluyen: mayor tiempo de sueño, menos actividad, mayor apetito, deterioro de la piel y el pelaje, pérdida de audición, dificultad para el aseo, movimientos más lentos, dificultad para trepar y saltar, y pérdida de masa muscular.
 
Los gatos mayores son más susceptibles a las siguientes afecciones:
 
  • Obesidad – debida al aumento del apetito y la menor actividad
  • Adelgazamiento del pelaje
  • Artritis
  • Diabetes
  • Estreñimiento
  • Enfermedades renales y hepáticas
  • Hipertiroidismo
  • Pérdida de masa muscular, especialmente en las patas traseras
  • Enfermedades dentales y bucales
  • Problemas de visión
  • Problemas urinarios
  • Cánceres
  • Muchas de estas afecciones pueden tratarse eficazmente con medicación y cambios en la dieta.
     
    Demencia y Deterioro Cognitivo Felino
    Los gatos también pueden desarrollar demencia relacionada con la edad y sufrir un deterioro de la función cognitiva. Según la ASPCA, el Deterioro Cognitivo Felino “afecta a más del 55% de los gatos de entre 11 y 15 años, y a más del 80% de los gatos de entre 16 y 20 años. La memoria, la capacidad de aprendizaje, la conciencia y la percepción visual y auditiva pueden deteriorarse en los gatos afectados por DCF”.


    Los signos de demencia o deterioro cognitivo incluyen:
    • Pérdida de peso, ya que los gatos con senilidad pueden olvidarse de comer
    • Aumento de las vocalizaciones, especialmente por la noche
    • Estados de confusión – no reconocer a los miembros de la familia, a otras mascotas, los entornos familiares, o perderse
    • Olvidarse del uso de la bandeja de arena, orinando o defecando en lugares inapropiados
    • Falta de aseo
    • Ansiedad y estrés, especialmente por la noche
    • Mayor agitación o agresividad
    • Alteración de los patrones de sueño y despertar o inquietud durante la noche
    • Se queda mirando fijamente objetos o la ‘nada’

    Visión
    Los gatos pueden desarrollar cataratas que aparecen como segmentos blancos y opacos en el cristalino del ojo. Si no se tratan, las cataratas pueden dificultar la percepción del color y causar pérdida de visión o ceguera. Si tu gato choca con objetos o tropieza con frecuencia, podría tener cataratas.
     
    La esclerosis lenticular es más común en perros, pero también puede darse en gatos. Se trata de una nebulosidad azul-grisácea transparente en las pupilas de los animales mayores. Generalmente la visión no se ve afectada, salvo en casos extremos.

     
    Una catarata prominente. 
    Cuándo visitar al veterinario
    Como se mencionó, los gatos mayores deben ir al veterinario cada seis meses para revisiones de salud. Cualquier cambio de comportamiento requiere una consulta veterinaria. Debes llevar a tu gato al veterinario lo antes posible si observas alguno de los siguientes signos en tu gato mayor:
    • Cambios de peso
    • Disminución del apetito
    • Vómitos y diarrea
    • Aumento de la frecuencia cardíaca
    • Dificultades respiratorias
    • Aumento del nivel de actividad
    • Aumento de la sed 
    • Salivación excesiva
    • Estreñimiento
    • Cambios en la micción: mayor frecuencia, esfuerzo o incapacidad para orinar
    • Micción/defecación en lugares inadecuados
    • Mal aliento o encías sangrantes - pueden indicar úlceras o cáncer
    • Dificultades para ponerse de pie o caminar
    • Opacidad o deterioro de los ojos, o cualquier cambio en su apariencia
    • Signos de pérdida de audición e inclinación de la cabeza – pueden ser resultado de parásitos o infecciones en el oído
    • Mayor sensibilidad a la luz
    • Alteración de los patrones de sueño
    • Desorientación, tambaleo y confusión
    • Comportamiento ansioso, agitado o agresivo
    • Bultos, protuberancias o costras en la piel
    • Debilidad o letargo
    • Aumento de las vocalizaciones – puede indicar desorientación, pérdida de audición o dolor