Cuando los cachorros comienzan a hacer dentición, es natural que muerdan cosas, incluidas tus manos. Aunque esto puede resultar encantador en mascotas pequeñas, a menudo genera problemas a medida que los perros crecen y se vuelven adultos más grandes. Aquí tienes algunos consejos para atajar los mordiscos desde temprano en la vida de tu mascota:
1. Redirige la atención de tu perro. De la misma manera en que los padres de niños pequeños usan la distracción para redirigir comportamientos no deseados, también puedes usar distracciones para evitar que tu cachorro muerda. Si lo ves acercarse a tu mano, retírala rápidamente antes de que pueda hacer contacto y reemplázala con un premio, un juguete para morder u otro objeto adecuado para masticar.
2. Trabaja en el adiestramiento. Como con cualquier comportamiento, la práctica hace al maestro cuando se trata de enseñarle a tu perro a no morder. Empieza a enseñarle comandos como «suéltalo» o «déjalo» desde temprana edad, para que resulte fácil retirar cualquier objeto de su boca sin provocar una respuesta agresiva.
3. Habla un idioma que él entienda. Los cachorros suelen usar la boca durante el juego, pero esto puede escalar fácilmente hasta convertirse en mordiscos dolorosos. Cuando un cachorro muerde demasiado fuerte, sus compañeros se lo hacen saber con un gemido. Imita este comportamiento para establecer límites claros con tu mascota. Cuando te muerda la mano con demasiada fuerza, deja que la mano quede flácida e imita el sonido de gemido que hacen los perros cuando sienten dolor. Tu mascota debería soltarte la mano de inmediato. Tras una pausa de 10 o 20 segundos, puedes reanudar el juego, mostrándole a tu perro que tienes límites claros en cuanto a los mordiscos. Recuerda no retirar la mano bruscamente, ya que esto puede convertirse en un juego de persecución y empeorar el problema.
5. Ofrece mucho tiempo de juego. Una de las mejores formas de frenar a un compañero mordedor es brindarle amplias oportunidades para que descargue el exceso de energía. Juega con tu mascota a juegos como el tira y afloja para ayudarle a satisfacer su impulso de morder de forma aceptable, y llévalo a socializar con otros perros siempre que sea posible. También puedes considerar inscribirte en una clase de obediencia, lo que fortalecerá el vínculo que compartes con tu mascota.