El término «dueño de mascota» existe por una razón: al igual que los hijos, las mascotas requieren un compromiso de por vida en cuanto a tiempo, recursos económicos y afecto. Antes de llevar a casa un nuevo gato o perro, es importante evaluar si realmente estás preparado para tener un miembro peludo en la familia. Aquí tienes algunas preguntas que te ayudarán a decidirte.
1. ¿Cuánto tiempo vivirá mi mascota? La esperanza de vida de las mascotas varía según el tipo, la raza, el tamaño y otros factores. Algunos perros pequeños pueden vivir hasta 20 años, por lo que es importante no solo evaluar tu situación actual, sino también los cambios que puedan surgir a lo largo de la vida de tu mascota. Del mismo modo, si tienes hijos pequeños, deberás considerar si la mascota que eliges es lo suficientemente robusta como para aguantar los juegos bruscos.
2. ¿Cuánto tiempo libre tengo? Algunas mascotas requieren más atención que otras. Si bien los gatos tienden a ser más independientes, los perros —y especialmente los cachorros— demandan una cantidad considerable de tiempo dedicado al adiestramiento, la socialización y otras actividades diarias. Si no tienes suficiente tiempo para dedicarle a un perro, considera llevar a casa un gato, o incluso una mascota de menor mantenimiento como los peces, hasta que estés listo para un compromiso mayor. Si disfrutas viajando, esto también debería ser un factor a tener en cuenta a la hora de decidir si estás preparado para tener una nueva mascota.
3. ¿Cuál es mi situación económica? Las mascotas pueden parecer baratas al principio, pero las facturas del veterinario y otros gastos se acumulan rápidamente —especialmente cuando surgen emergencias inesperadas. Asegúrate de contar con suficiente dinero para brindarle a tu nueva mascota los cuidados que merece, desde la compra de comida y juguetes hasta medicamentos y atención de urgencias.
5. ¿Cuánto ejercicio hago? Mientras que los gatos necesitan poco más que jugar regularmente con una caña de pescar u otro juguete, los perros necesitarán paseos diarios u otro tipo de ejercicio. Esto varía enormemente según la raza, así que considera bien tu propio nivel de actividad antes de comprometerte con una mascota de alta energía. Incluso si eliges un gato o un perro pequeño, asegúrate de estar dispuesto a dedicar tiempo cada día a jugar o hacer ejercicio con tu mascota para garantizar que recibe la estimulación física y mental que necesita.
Aunque las mascotas pueden suponer mucho trabajo, las recompensas de cuidar a un compañero de cuatro patas son enormes, siempre y cuando te asegures de estar preparado para brindar todos los cuidados necesarios al compañero específico que elijas llevar a casa.