Collares antipulgas: ¿Realmente funcionan en los perros?

April 20, 2016 • yunus

Collares antipulgas: ¿Realmente funcionan en los perros?
Si tu perro pasa tiempo al aire libre o socializa con otros animales, tiene posibilidades de atraer pulgas y garrapatas. Sin embargo, estas molestas plagas son mucho más que una simple molestia para tu mascota. También generan serias preocupaciones: desde infestaciones de pulgas que se propagan rápidamente por toda la casa, hasta reacciones alérgicas y enfermedades como la enfermedad de Lyme y la fiebre manchada de las Montañas Rocosas. Al buscar soluciones para el problema de pulgas y garrapatas, los dueños se encuentran con una amplia variedad de líquidos tópicos, pastillas masticables, baños, sprays y mucho más. Una opción de toda la vida, el collar antipulgas, ha perdido algo de popularidad, pero estos productos económicos y sencillos podrían valer la pena para algunos dueños de mascotas.
 
Los collares antipulgas y antigarrapatas cumplen dos funciones básicas: los modelos más antiguos estaban diseñados para repeler las plagas emitiendo un gas, mientras que muchos de los más nuevos tratan las infestaciones existentes con un medicamento que se absorbe por la piel del perro o se distribuye con los aceites naturales de la piel, de forma similar a como funcionan la mayoría de los tratamientos tópicos. Algunos collares cumplen una sola función, mientras que otros previenen y tratan las infestaciones al mismo tiempo, por lo que es importante leer detenidamente la descripción del producto antes de comprarlo. Los collares tradicionales han evolucionado con el tiempo y todavía presentan algunas ventajas frente a los tratamientos en pipeta. Por ejemplo, los collares pueden durar hasta ocho meses, mientras que las pipetas suelen ser efectivas durante 30 días. Los collares antipulgas tienden a costar menos que otros tratamientos antipulgas y antigarrapatas—aunque ojo: los collares más baratos suelen sacrificar la eficacia en favor del precio.
 
El debate entre collares y tratamientos tópicos (o masticables) suele depender de las circunstancias específicas. Si tu perro nada varias veces a la semana en verano o recibe baños con frecuencia, elegir un producto resistente al agua es fundamental para garantizar su protección frente a pulgas y garrapatas. Deberías retirarle el collar antipulgas con antelación para que el medicamento siga siendo efectivo, mientras que no puedes “retirar” un líquido tópico antes de que haya tenido tiempo de absorberse. Algunas situaciones en las que los collares antipulgas y antigarrapatas pueden resultar especialmente útiles son aquellas en las que el riesgo de plagas es mayor de lo normal. Si sabes que tu perro va a corretear por hierba alta, por ejemplo, puedes doblar la protección contra garrapatas poniéndole un collar medicado durante el paseo y retirándolo después, incluso si ya está siendo tratado con un medicamento tópico. Consulta siempre a tu veterinario antes de elegir un tratamiento antipulgas y antigarrapatas, y vigila a tu mascota por si presenta irritación u otros efectos secundarios al cambiar a un nuevo producto.