Los gatos son alérgicos a muchas de las mismas cosas que las personas, pero a diferencia de nosotros, nuestros amigos felinos suelen mostrar los síntomas en su piel. Desde el picor excesivo, los mordiscos o el lamido hasta la pérdida de pelo, las lesiones cutáneas, las costras y las heridas infectadas, tu gato puede presentar toda una serie de molestos síntomas alérgicos. Afortunadamente, con la ayuda de tu veterinario, puedes tratar la dermatitis de tu gato.
Al igual que nosotros, los gatos pueden sufrir alergias ambientales, a las pulgas y a los alimentos, y estas alergias les provocan picazón. Desafortunadamente, cuando tu felino muestra síntomas de su alergia, ya lleva cierto tiempo sufriendo. Una de las primeras líneas de defensa contra el picor cutáneo son los corticosteroides. Estos medicamentos antiinflamatorios son recetados por un veterinario y pueden aliviar a tu mascota de sus síntomas alérgicos mientras se llega a la raíz del problema. Sin embargo, los dueños deben tener cuidado con los efectos secundarios que el uso prolongado o excesivo de esteroides puede provocar, incluyendo problemas en el hígado y el sistema endocrino de tu gato.
Como la saliva de las pulgas puede causar reacciones alérgicas, una de las primeras medidas que debes tomar para tratar la dermatitis de tu gato es tratarlo contra las pulgas. Incluso los gatos que viven en interiores deben recibir tratamiento antipulgas durante varios meses para descartar que estos parásitos sean la causa de los problemas de tu minino. Del mismo modo, puedes intentar cambiar la dieta de tu mascota para comprobar si existe una alergia alimentaria que esté originando sus síntomas. Si las alergias de tu gato persisten, habla con tu veterinario sobre la posibilidad de visitar a un dermatólogo veterinario, quien puede realizar pruebas de alergia mediante una prueba cutánea intradérmica, o «pinchazo», y análisis de sangre. Será de gran ayuda proporcionar información sobre cuándo y cómo comenzó el picor de tu gato, qué tan bien funcionaron los tratamientos y durante cuánto tiempo. Tu veterinario puede ofrecerte orientación sobre cambios en la dieta u otras modificaciones, como el uso de arena para gatos sin perfume y productos de limpieza del hogar, que podrían beneficiar a tu mascota.
Las enfermedades de la piel siguen siendo más misteriosas en los gatos que en sus contrapartes caninas, en gran parte porque muchos de los problemas cutáneos que afectan a los gatos se parecen entre sí, lo que dificulta el diagnóstico de las afecciones dérmicas. Los gatos pueden reaccionar a varios alérgenos diferentes, lo que complica aún más el diagnóstico. Además, muchas mascotas prefieren bañarse —y rascarse— a solas, lo que hace difícil para los dueños distinguir el aseo normal del picor excesivo.
Recuerda que nunca debes darle a tu gato un antihistamínico u otro medicamento sin consultar primero a tu veterinario.
Cómo aliviar el picor cuando tu gato tiene alergias en la piel