Si tienes verdaderos problemas para que tu perro siquiera ponga una pata en el baño, quizás debas postponer el momento del baño para primero enseñarle a entrar y salir de la bañera sin miedo. Durante varios días, puedes esconder los juguetes o golosinas favoritos de tu mascota dentro de la bañera. También puedes convertir el baño en un juego divertido lanzando premios dentro y observando cómo tu perro salta a buscarlos. Recuerda reforzar las asociaciones positivas dándole premios extra mientras esté de pie en la bañera. Si haces esto unas cuantas veces, un par de veces por semana, tu perro va a ADORAR meterse en la bañera. Este también es un buen momento para acostumbrarlo al agua y a los sonidos propios del baño. Acostúmbralo al grifo abierto, empezando con un hilo de agua. Usa una mano húmeda para pasarla por su cuerpo y ¡recuerda premiarle por aguantarlo!
Recuerda colocar siempre una alfombrilla antideslizante dentro de la bañera e incluso en el suelo del baño.
En este punto también vale la pena mencionar que, si no te ves capaz de afrontar el reto por ti mismo, o no te apetece que tu casa acabe completamente empapada, puede que necesites llamar a un peluquero profesional para que se encargue de esta tarea.
Necesitarás:
- Ropa que no te importe ensuciar
- Champú
- Acondicionador
- Cepillo
- Aceite mineral / pomada hidratante para ojos
- Bolas de algodón (para orejas caídas)
- 2 toallas grandes y absorbentes
- Premios
- Alfombrilla antideslizante
- Cuenco o taza grande (en lugar de una ducha de mano extraíble)
- Cómo bañar a tu perro sin estrés
- Lleva todos los materiales al baño antes de empezar. Asegúrate de tenerlo todo a mano.
- Consulta con tu veterinario qué champús y acondicionadores (si fueran necesarios) son los más adecuados para tu perro.
- Córtale las uñas a tu perro antes del baño. Así te protegerás y le permitirás agarrarse mejor a la bañera.
- Asegúrate de cerrar la puerta al entrar, porque realmente no querrás lidiar con un fugitivo.
- ¡Recuerda felicitar a tu perro por entrar al baño — por ahora no intentes meterlo en la bañera!
- Cepilla bien a tu perro para eliminar el exceso de pelo y pelusa.
- Usa bolas de algodón en cada oreja para evitar que entre agua y aplica aceite mineral (o similar) para proteger sus ojos.
- Si tienes un perro grande, lo mejor es pedir ayuda a otra persona.
- Empieza a llenar la bañera. ¡Asegúrate de que la temperatura sea agradable — ni muy caliente ni muy fría! Pide a tu perro que entre en la bañera y recuerda premiarlo por llegar a esta etapa crucial.
- Comenzando por los hombros y avanzando hacia fuera, empieza a masajear el champú. Ten especial cuidado cerca del hocico y otras zonas sensibles. Masajea con profundidad para asegurarte de que llegues al subpelo.
- Aclara todo el champú con la ducha de mano extraíble o con un cuenco, y usa los dedos para comprobar que todo el jabón ha sido eliminado, junto con cualquier residuo que pudiera causar irritación.
- Aplica acondicionador si es necesario. No olvides leer las instrucciones, ya que algunos acondicionadores requieren dejarse actuar unos minutos; intenta encontrar uno de acción rápida, ¡tu perro seguramente se pondrá inquieto durante ese tiempo!
- Una vez terminado el baño, seca a tu perro con la toalla de forma minuciosa, eliminando la mayor cantidad de agua posible. Si tu perro tiene el pelo largo, puedes usar un secador en temperatura baja.
- Dale a tu perro un buen cepillado.
- ¡Abre la puerta y observa cómo se vuelve loco!
¡Al final no era tan malo!
Consejos:- Nunca uses champú humano — utiliza siempre champús específicos para perros.
- Usa menos champú del que crees necesitar y aclara más de lo que crees que deberías.
- No todos los perros necesitan acondicionador, así que comprueba si el tuyo es uno de ellos.
- Realmente no es necesario lavar la cara de tu perro, así que puedes evitar esa zona. Si insistes, opta por un champú sin lágrimas.
- Las uñas se ablandan tras estar en agua caliente, por lo que puedes optar por cortarlas después del baño — ¡bajo tu propia responsabilidad, claro!
- Programa el baño justo antes de algo que le encante a tu perro, como el momento de jugar o la cena.
- Asegúrate de que tu lenguaje corporal y tu voz sean tranquilos y positivos.
- Empieza a practicar el baño desde la mayor edad temprana posible.
- Como preparación para el baño, acostumbra a tu perro a que lo toquen por todo el cuerpo, para que no le resulte tan chocante más adelante.
- No llames a tu perro para que venga al baño — solo aprenderá a no acudir. Si puedes, llévalo en brazos o usa una correa.
- Puedes enseñarle a tu perro órdenes como 'entra' y 'sal' para que entre y salga de la bañera cuando se lo indiques — especialmente útil con perros grandes.
- Los perros de tamaño mediano o grande pueden bañarse en la ducha o al aire libre en lugares como una piscina infantil.
- Los perros pequeños pueden bañarse en el fregadero.
- Si a tu perro le horroriza el baño, hazlo solo cuando sea estrictamente necesario o usa un paño húmedo para eliminar la suciedad.