Cómo Darle a Tu Perro un Baño sin Estrés

August 18, 2014 • jaime

Cómo Darle a Tu Perro un Baño sin Estrés
La sola idea de bañar a un perro puede aterrorizar hasta al más valiente. Y los perros tampoco se entusiasman precisamente. Sin embargo, la hora del baño es un factor importante para la salud y el bienestar general de tu perro, ya que favorece la higiene y la limpieza. Tú también sales ganando, porque a nadie le gusta tener un perro maloliente cerca.

Si tienes verdaderos problemas para que tu perro siquiera ponga una pata en el baño, quizás debas postponer el momento del baño para primero enseñarle a entrar y salir de la bañera sin miedo. Durante varios días, puedes esconder los juguetes o golosinas favoritos de tu mascota dentro de la bañera. También puedes convertir el baño en un juego divertido lanzando premios dentro y observando cómo tu perro salta a buscarlos. Recuerda reforzar las asociaciones positivas dándole premios extra mientras esté de pie en la bañera. Si haces esto unas cuantas veces, un par de veces por semana, tu perro va a ADORAR meterse en la bañera. Este también es un buen momento para acostumbrarlo al agua y a los sonidos propios del baño. Acostúmbralo al grifo abierto, empezando con un hilo de agua. Usa una mano húmeda para pasarla por su cuerpo y ¡recuerda premiarle por aguantarlo!

Recuerda colocar siempre una alfombrilla antideslizante dentro de la bañera e incluso en el suelo del baño.

En este punto también vale la pena mencionar que, si no te ves capaz de afrontar el reto por ti mismo, o no te apetece que tu casa acabe completamente empapada, puede que necesites llamar a un peluquero profesional para que se encargue de esta tarea.

Necesitarás:
 
  • Ropa que no te importe ensuciar
  • Champú
  • Acondicionador
  • Cepillo
  • Aceite mineral / pomada hidratante para ojos
  • Bolas de algodón (para orejas caídas)
  • 2 toallas grandes y absorbentes
  • Premios
  • Alfombrilla antideslizante
  • Cuenco o taza grande (en lugar de una ducha de mano extraíble)

  • Cómo bañar a tu perro sin estrés
    • Lleva todos los materiales al baño antes de empezar. Asegúrate de tenerlo todo a mano.
    • Consulta con tu veterinario qué champús y acondicionadores (si fueran necesarios) son los más adecuados para tu perro.
    • Córtale las uñas a tu perro antes del baño. Así te protegerás y le permitirás agarrarse mejor a la bañera.
    • Asegúrate de cerrar la puerta al entrar, porque realmente no querrás lidiar con un fugitivo.
    • ¡Recuerda felicitar a tu perro por entrar al baño — por ahora no intentes meterlo en la bañera!
    • Cepilla bien a tu perro para eliminar el exceso de pelo y pelusa.
    • Usa bolas de algodón en cada oreja para evitar que entre agua y aplica aceite mineral (o similar) para proteger sus ojos.
    • Si tienes un perro grande, lo mejor es pedir ayuda a otra persona.
    • Empieza a llenar la bañera. ¡Asegúrate de que la temperatura sea agradable — ni muy caliente ni muy fría! Pide a tu perro que entre en la bañera y recuerda premiarlo por llegar a esta etapa crucial.
    • Comenzando por los hombros y avanzando hacia fuera, empieza a masajear el champú. Ten especial cuidado cerca del hocico y otras zonas sensibles. Masajea con profundidad para asegurarte de que llegues al subpelo.
    • Aclara todo el champú con la ducha de mano extraíble o con un cuenco, y usa los dedos para comprobar que todo el jabón ha sido eliminado, junto con cualquier residuo que pudiera causar irritación.
    • Aplica acondicionador si es necesario. No olvides leer las instrucciones, ya que algunos acondicionadores requieren dejarse actuar unos minutos; intenta encontrar uno de acción rápida, ¡tu perro seguramente se pondrá inquieto durante ese tiempo!
    • Una vez terminado el baño, seca a tu perro con la toalla de forma minuciosa, eliminando la mayor cantidad de agua posible. Si tu perro tiene el pelo largo, puedes usar un secador en temperatura baja.
    • Dale a tu perro un buen cepillado.
    • ¡Abre la puerta y observa cómo se vuelve loco!

    ¡Al final no era tan malo!

    Consejos:
    • Nunca uses champú humano — utiliza siempre champús específicos para perros.
    • Usa menos champú del que crees necesitar y aclara más de lo que crees que deberías.
    • No todos los perros necesitan acondicionador, así que comprueba si el tuyo es uno de ellos.
    • Realmente no es necesario lavar la cara de tu perro, así que puedes evitar esa zona. Si insistes, opta por un champú sin lágrimas.
    • Las uñas se ablandan tras estar en agua caliente, por lo que puedes optar por cortarlas después del baño — ¡bajo tu propia responsabilidad, claro!
    • Programa el baño justo antes de algo que le encante a tu perro, como el momento de jugar o la cena.
    • Asegúrate de que tu lenguaje corporal y tu voz sean tranquilos y positivos.
    • Empieza a practicar el baño desde la mayor edad temprana posible.
    • Como preparación para el baño, acostumbra a tu perro a que lo toquen por todo el cuerpo, para que no le resulte tan chocante más adelante.
    • No llames a tu perro para que venga al baño — solo aprenderá a no acudir. Si puedes, llévalo en brazos o usa una correa.
    • Puedes enseñarle a tu perro órdenes como 'entra' y 'sal' para que entre y salga de la bañera cuando se lo indiques — especialmente útil con perros grandes.
    • Los perros de tamaño mediano o grande pueden bañarse en la ducha o al aire libre en lugares como una piscina infantil.
    • Los perros pequeños pueden bañarse en el fregadero.
    • Si a tu perro le horroriza el baño, hazlo solo cuando sea estrictamente necesario o usa un paño húmedo para eliminar la suciedad.
    Crédito de la imagen destacada