A Todos nos Molestan los Calcetines Mojados

Lo primero es lo primero: el entrenamiento para hacer sus necesidades. No hay nada más irritante que llegar a casa después de un duro día de trabajo, quitarse los zapatos y terminar con los calcetines mojados y amarillos mientras caminas hacia el sofá. Es aún peor si en ese momento estás pisando una alfombra persa. Para evitarlo, deberás ser diligente al principio y constante después. Entrenar a un cachorro para que haga sus necesidades fuera lleva tiempo y paciencia. Lo más probable es que estés a punto de perder la calma con tu cachorro al tercer día, pero resiste las ganas. Recuerda que los errores son parte del proceso de aprendizaje. Acostúmbrate a ellos.
¡Sé Constante!
Son los Pequeños Detalles los que Importan
Cuando saques a tu cachorro juguetón, entrena a tu perro usando una
palabra clave consistente para recordarle lo que está haciendo. Dile «Haz pipí» o algún otro comando equivalente. Lo importante es que uses siempre ese mismo comando consistente que entienden y asocian con la acción. Después de que hayan terminado, debes elogiarlos generosamente para que sepan que te han complacido. Este método funcionará mejor con algunas razas que con otras. Puede que incluso quieras llegar a darles un premio cada vez que hayan hecho sus necesidades correctamente.¡Entrena a Tu Perro para Siempre!
Después de algunos intentos exitosos, notarás que los accidentes se vuelven mucho menos frecuentes. Los perros captarán rápidamente
lo que se espera de ellos cuando las circunstancias que rodean las reglas se mantienen constantes. Esto es bueno, ¡pero no te relajes! Entrena a tu perro con regularidad, porque se sabe que puede haber retrocesos y los accidentes son inevitables. Tu Cachorro Juguetón cometerá errores y debes tener paciencia. Diles «no» cuando hagan pipí en casa, pero no lo hagas un gran drama. Empezarán a tener miedo de hacer sus necesidades delante de ti y eso será un verdadero problema a la hora de salir a pasear.
Eso es todo en resumen. Recuerda que la constancia y la vigilancia son la clave. ¡Mantente atento y ten la correa lista!