No es ningún secreto que jugar con cables eléctricos es muy peligroso y puede causar electrocución e incluso la muerte. Por eso, antes de traer un gatito a casa, debes preparar tu hogar a prueba de gatos. Esto significa guardar todos los cables eléctricos que no sean necesarios y organizar los que sí lo son para que tu gatito no los vea como su nuevo juguete para morder.
Aparatos como el refrigerador, el lavavajillas o la lavadora no se pueden evitar, así que asegúrate de que no haya demasiado espacio entre la pared y el electrodoméstico para que tu gatito no pueda llegar a los cables. Otros aparatos más pequeños, como televisores, electrodomésticos de cocina e incluso ordenadores, deben apagarse desde el enchufe hasta que puedas confiar en que tu gatito no los morderá.
Artículos portátiles más pequeños, como los cargadores de teléfono, deben guardarse fuera del alcance de la vista del gatito. Al ser cables más delgados y de aspecto parecido al cordel, seguramente llamarán su atención, así que protege tanto tu cargador como a tu gatito guardándolos en un cajón cuando no estén en uso.
Si alguna vez ves a tu gato mordiendo un cable, dile firmemente «no» para que entienda que morderlos tendrá una respuesta negativa de tu parte.
Si tu gato recibe una descarga eléctrica o sufre una electrocución, llévalo al veterinario de inmediato.
Imagen del artículo destacado