Cómo evitar que tu perro destruya los muebles

July 7, 2014 • jaime

Cómo evitar que tu perro destruya los muebles
No hay nada peor para un dueño de perro que llegar a casa y descubrir que su amigo de cuatro patas ha destrozado un mueble bonito. Es inevitable que, en algún momento, todo dueño de perro pierda alguna posesión a causa de los mordiscos. La mayoría de las veces los perros van a por objetos más pequeños para destruirlos, como controles remotos, un zapato o un juguete de niños. Sin embargo, a veces los perros son más ambiciosos y muerden los muebles.
 
A diferencia del juguete de niños o el control remoto, un mueble no se puede reemplazar tan fácil ni tan barato. Evitar que tu perro muerda los muebles y otros objetos del hogar requiere conocimiento y esfuerzo. Aprender por qué tu perro muerde y descubrir algunos consejos útiles para prevenir ese comportamiento puede ayudarte a evitar daños costosos en casa.
 
¿Por qué muerde tu perro?
Los perros, especialmente los cachorros, no son tan diferentes de los bebés humanos. Cuando eras pequeño, explorabas el mundo con la boca. Los perros muestran el mismo comportamiento a todas las edades. Los cachorros jóvenes muerden objetos de la casa porque están en etapa de dentición. Morder ayuda a facilitar ese proceso y les alivia las encías doloridas.
 
Los perros adultos muerden muebles y otros objetos por razones diferentes. Una razón común detrás del comportamiento de morder en perros adultos es el deseo de jugar. Los perros no tienen pulgares como nosotros para agarrar cosas fácilmente. Como resultado, los perros usan la boca como mano para agarrar, lanzar y morder cosas mientras juegan. A veces esos mordiscos juguetones se dirigen a tus muebles en lugar de a juguetes u otros objetos.
 
Hay otras razones por las que tu perro puede empezar a morder los muebles de la casa. Entre ellas se incluyen, aunque no de forma exclusiva, las siguientes:
 
  • Aburrimiento
  • Ansiedad por separación
  • Deseo de atención  
  • Nunca le enseñaron a no morder todo 
  • Cómo prevenir los mordiscos
    Ahora que ya conoces algunas de las razones por las que tu perro puede estar mordiendo los muebles, es momento de trabajar en la prevención de ese comportamiento. La mayoría de las personas optan por la solución fácil y compran un disuasivo de sabor, como Apple Bitters. El problema de usar disuasivos de sabor es que no aborda el comportamiento que está impulsando los mordiscos. Si quieres que tu perro deje de morder los muebles, tendrás que esforzarte un poco para abordar los problemas detrás de ese comportamiento.
     
    Para empezar, deberías fomentar un comportamiento de mordisqueo adecuado en tu perro. Experimenta con una variedad de juguetes de tu tienda local de mascotas hasta que encuentres el tipo de juguete que más le gusta a tu perro. Algunos perros prefieren juguetes de goma dura para morder. Otros perros prefieren juguetes más suaves hechos de tela o cuerda. Si notas que tu perro va a por los muebles, corrige rápidamente el comportamiento y ofrécele un juguete.
     
    Cuando tu perro pase de los muebles al juguete, elógialo para reforzar la idea de que morder juguetes es bueno. También puedes generar una obsesión por los juguetes en tu perro ofreciéndole premios y comida dentro de los juguetes (como un Kong). Esto genera su propio refuerzo positivo en la mente de tu perro: los juguetes son buenos y los muebles, malos.
     
    El mejor método para evitar que tu perro muerda los muebles es el ejercicio. Dale a tu perro mucho ejercicio y la probabilidad de que muerda los muebles disminuirá significativamente. Muchas veces un perro muerde los muebles simplemente porque está aburrido y necesita una salida para su energía.
     
    Si vas a estar fuera todo el día, empieza la mañana llevando a tu perro a dar un paseo rápido para ayudarle a liberar algo de esa energía durante el día. Cuando llegues a casa, puedes seguir controlando esa energía dedicando un rato a jugar con él. Jugar a buscar la pelota no solo liberará energía física, sino que también le dará al perro la oportunidad de gastar algo de energía mental. Recuerda: un perro cansado es un perro bien portado.


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