Lo que les decimos a nuestros perros es importante, pero la forma en que lo decimos es fundamental. Nuestro tono de voz y el lenguaje corporal les dan a nuestras mascotas pistas sobre si estamos dando órdenes, corrigiendo un mal comportamiento o llenándolas de elogios por algo bien hecho. Conocer las señales que le envías a tu mascota te permitirá comunicarte mejor, reducir los problemas de comportamiento y fortalecer el vínculo que compartes con tu peludo amigo.
Una de las reglas de oro para hablar con tu perro es dar las órdenes con una voz firme y segura. La forma más eficaz de dar una orden es pronunciar primero el nombre de tu perro, para que sepa que te estás dirigiendo a él. Sin embargo, antes de pedirle que se siente o que se quede quieto, debes enseñarle a mirarte cuando se lo pidas. Para lograrlo, traza una línea imaginaria desde los ojos de tu mascota hasta los tuyos usando el dedo índice o un premio. Una vez que tu perro mantenga el contacto visual contigo durante varios segundos, recompénsalo con elogios y el premio. Sé constante al dar las órdenes y refuerza siempre el buen comportamiento con muchos elogios. Los perros también se comunican mediante el lenguaje corporal, así que asegúrate de mantenerte erguido y actuar con confianza cuando le pidas a tu mascota que ejecute una orden.
Por supuesto, nuestras mascotas no siempre nos hacen caso. Cuando corrijas el mal comportamiento de tu perro, usa un tono más grave y palabras cortas y directas. Una vez que Fido haya aprendido lo que significa una orden, no te limites a repetirla; en su lugar, corrígelo con un «No» seguido de la orden. Si tu perro sigue ignorándote, colócalo en la posición indicada. Cuando haya hecho lo que le pediste, asegúrate de recompensarlo con elogios, hablando en un tono entusiasta, aunque sin exagerar tanto que pongas a Fido frenético.
Los humanos y los perros utilizan lenguajes corporales completamente distintos, y debes tenerlo en cuenta también cuando te comuniques con tu mascota. Si le estás pidiendo a tu perro que deje de ladrar, por ejemplo, mantén la calma y permanece erguido; un dueño demasiado exaltado dando esa orden solo enviará mensajes contradictorios a su mascota. Ten cuidado de no inclinarte sobre tu perro, no lo mires fijamente a los ojos ni lo abraces con fuerza, ya que estos gestos pueden interpretarse como amenazas. Saluda a tu perro ofreciéndole la mano para que la olfatee en lugar de darle una palmada en la cabeza, pues esto puede darle a Fido la impresión de que vas a golpearlo. Si tienes una mascota ansiosa o tímida, puedes incluso intentar lamer tus labios o bostezar mientras miras hacia otro lado, gestos que en el lenguaje canino son señales de apaciguamiento, y hablar en un tono más agudo y suave.
Cómo hablar con tu perro