Aunque algunos perros son felices holgazaneando en el sofá todo el día, muchas razas fueron creadas como animales de trabajo. No es de extrañar, entonces, que tantos dueños de mascotas tengan problemas con perros de alta energía. Afortunadamente, hay muchas maneras de asegurarse de que Fido reciba la estimulación mental, física y social que necesita para mantenerse tranquilo y equilibrado. Aquí tienes algunos consejos para manejar a tu mascota llena de energía:
1. Juega con él: Puede parecer obvio, pero muchos dueños no tienen en cuenta los requisitos de ejercicio de sus perros en comparación con la actividad física que realizan día a día. Si tu perro no puede estarse quieto, es probable que necesite pasar más tiempo quemando energía corriendo y jugando. Practica juegos como buscar la pelota o el juego de jalar la cuerda para ayudar a mantener a tu perro tranquilo en casa, mientras fortaleces el vínculo con él a través de sus actividades favoritas.
2. Ejercita su mente: Muchos perros fueron criados como animales de trabajo, por lo que darle a tu mascota una tarea que completar no solo ejercita su cuerpo y su mente, sino que también aumenta su confianza. El trabajo de olfato (nosework) enseña a los perros a detectar un olor específico, dándoles una misión que los mantiene activos tanto mental como físicamente. Incluso practicar trucos sencillos puede mantener a tu mascota entretenida y dar como resultado un compañero más tranquilo. Para entrenamientos más intensos de mente y cuerpo, prueba deportes competitivos como el salto al muelle (dock diving), el pastoreo, las pruebas de campo y el entrenamiento de agilidad. Todo esto también ayudará a fortalecer tu vínculo con tu mascota.
3. Enséñale buenos modales: Los perros enérgicos tienden a saltar encima de sus dueños y a ladrar en exceso, lo que resta calidad al tiempo que pasas con tu mascota. Enseñarle buenos modales es otra forma de entrenamiento que estimulará su mente mientras aprende a controlar sus impulsos. La próxima vez que le pongas la correa para salir a pasear, llenes su plato de comida o lances su juguete favorito, pídele primero que se siente. Una vez que esté sentado tranquilamente, recompénsalo de inmediato con lo que desea. Pronto, tu mascota aprenderá que los buenos modales y el comportamiento tranquilo son la mejor manera de conseguir lo que quiere.
Con algunos cambios en el estilo de vida, puedes ayudar a asegurarte de que tu animado compañero reciba la estimulación que necesita para ser feliz, saludable y tranquilo. Sin embargo, si ya has probado estas técnicas o si tu perro experimenta un cambio repentino de comportamiento, es posible que su exceso de energía se deba a una afección médica subyacente, y deberías consultar con tu veterinario.