Es importante diagnosticar correctamente la incontinencia, por lo que necesitarás llevar a tu mascota al veterinario y dejar que la examine. Esto puede implicar algunos análisis de orina y sangre; sin embargo, si los resultados no muestran bacterias ni infecciones, la causa podría ser de tipo conductual.
Los perros que orinan cuando tienen miedo NO son incontinentes. Este comportamiento se denomina micción sumisa y la mayoría de los perros lo superan con el tiempo. Sin embargo, los perros mayores pueden sufrir disfunción cognitiva canina, que es cuando el animal simplemente olvida su entrenamiento para hacer sus necesidades. Esto no es incontinencia, sino parte de un diagnóstico de demencia.
Si los tratamientos no han dado resultado, tu veterinario puede sugerir una intervención quirúrgica en forma de colposuspensión y cistouretropexia. En términos sencillos, la cirugía recoloca el cuello de la vejiga en las perras en la cavidad intraabdominal para que los músculos de la pared puedan actuar sobre la vejiga y la uretra, lo que permite que tu perra controle cuándo orina. La cistouretropexia es la versión masculina de la cirugía.
Estas intervenciones tienen una tasa de éxito de aproximadamente el 50 % en los pacientes, aunque pueden producirse recaídas con el tiempo. Es importante hablar con tu veterinario para determinar si estas son buenas opciones para tu perro.