Ya sea por trabajo, una boda o unas merecidas vacaciones, todo dueño de mascotas necesita de vez en cuando salir de casa para viajar. Dejar a tu perro atrás puede ser difícil tanto para ti como para tu mascota, pero con una buena planificación puedes ayudarlo a vivir una transición sin estrés mientras estás fuera.
Antes de subir a un avión, es importante decidir dónde se quedará tu mascota durante tu ausencia. Puedes alojar a tu perro en una residencia canina o en la clínica veterinaria, aunque muchos dueños prefieren contratar a un cuidador de mascotas. Esto no solo reduce el estrés al permitir que tu perro permanezca en la comodidad de su propio hogar, sino que también te proporciona a alguien que recoja el correo, riegue las plantas y se ocupe de otras tareas cotidianas mientras no estás. Sea cual sea la opción que elijas, asegúrate de proporcionar al cuidador toda la información sanitaria necesaria, incluidos los datos de contacto de tu veterinario en caso de emergencia.
Una vez que hayas organizado el alojamiento de tu perro, puedes empezar a prepararlo mentalmente para tu viaje. Invita al cuidador a casa o lleva a tu perro a conocer al personal de la residencia para que el día de la partida no se encuentre con desconocidos. Si tu mascota tiende a sufrir ansiedad por separación, coméntaselo a su cuidador y asegúrate de que no se quede solo durante períodos prolongados. Dedícale tiempo extra a tu perro antes de irte y asegúrate de que haya hecho suficiente ejercicio para ayudarlo a relajarse durante la transición. Si lo llevas a la residencia o al veterinario, puedes enviarlo con objetos familiares, como juguetes y su cama, que traerán consigo los olores y la comodidad del hogar. También puedes mandar su comida y sus snacks habituales para evitar cambios en su dieta. Algunos dueños encuentran útil dejar a sus mascotas con juguetes que las mantengan entretenidas durante mucho tiempo, como un Kong, para distraerlas el día de la partida. Cuando llegue el momento de irte, procura mantener la calma y mostrarte seguro, ya que los perros captan fácilmente las emociones de sus dueños.
Tu compañero te echará de menos, igual que tú a él durante el viaje, pero unos pocos preparativos pueden ayudar a facilitar la transición. Planificar con antelación te hará sentir más tranquilo ante la separación temporal, y si tú te muestras seguro el día de la partida, tu perro también lo estará.
Cómo preparar a tu perro para que lo pase genial durante tus próximas vacaciones