Antes de presentarle a tu felino su nuevo hogar, asegúrate de que la casa sea segura para él. Asegura los cables eléctricos, tapa rincones y grietas donde el gato podría quedarse atascado, comprueba que todas las ventanas tengan mosquiteras bien fijadas y retira cualquier planta de interior tóxica o trampa de veneno para plagas que haya podido quedar en algún rincón de la casa. Una vez que el entorno sea seguro, puedes concentrarte en presentarle la casa a tu gato.
Al llegar a casa, prepara una habitación pequeña que servirá como territorio inicial del gato. Cualquier habitación pequeña es adecuada, como un baño, un dormitorio pequeño o un gran vestidor. Sea cual sea tu elección, asegúrate de que permanezca relativamente tranquila. Deja al gato en su transportín mientras preparas la habitación, permitiéndole adaptarse a los sonidos y olores del nuevo entorno. Asegúrate de colocar todo lo que el gato necesita dentro de esa habitación: el arenero, comida, agua, juguetes, rascador, cama y cualquier otra cosa necesaria. Distribuye algunos premios por la habitación para animar a tu gato a explorar una vez que supere el impacto inicial.
Se recomienda mantener a tu gato en esta habitación inicial durante los primeros días en la nueva casa, permitiéndole acostumbrarse poco a poco a las vistas, sonidos y olores de su nuevo hogar sin sentirse abrumado. Una vez superado este período de adaptación, puedes dejar que el gato decida si quiere explorar o quedarse dentro del transportín. Es muy habitual que un gato permanezca dentro del transportín durante horas. La paciencia es una de las herramientas más importantes a la hora de introducir a los gatos en nuevos entornos.
Cuando el ajetreo de la mudanza haya terminado, dale acceso gradual al resto de la casa, habitación por habitación. Una vez que el gato haya alcanzado una sensación de relajación en su cuarto, abre la puerta y déjale explorar el resto de la casa a su propio ritmo, igual que antes. Los gatos suelen comenzar a investigar por la noche, haciendo pequeñas exploraciones intercaladas con rápidas retiradas a su refugio seguro. Es poco habitual que un gato explore un nuevo territorio sin dudarlo.
Tu gato puede adaptarse perfectamente a un nuevo entorno, pero solo a su propio ritmo. Algunos gatos lo logran en horas o días, mientras que otros pueden tardar semanas o meses. El tiempo necesario para establecer un nuevo territorio dependerá del temperamento del gato, sus experiencias pasadas y los otros animales que ya convivan en el nuevo hogar. Sé paciente y comprensivo durante su período de adaptación, y en poco tiempo tu gato estará recorriendo la nueva casa como si fuera suya desde siempre.
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