Los perros son conocidos por su lealtad, pero es igualmente importante que tu mascota te respete. Esto no solo lo mantiene a salvo cuando le das órdenes para alejarlo del peligro, sino que también contribuye a una convivencia más feliz con tu compañero. A continuación, algunas señales de que Fido te tiene en el más alto concepto:
- Te deja pasar primero: Si tu perro corre para llegar a la puerta antes que tú, es probable que no te respete. En una manada, el líder siempre va primero, así que observa si tu mascota te espera pacientemente detrás de ti. Del mismo modo, los líderes de la manada siempre comen primero, así que asegúrate de comer tus comidas antes de alimentar a tu perro. Si puedes dejar tu plato desatendido por un momento sin que tu perro robe tu comida, es una señal clara de que te respeta como líder de su manada.
- Te saluda con entusiasmo: Los perros que realmente respetan a sus dueños los saludan con la cola moviéndose, las orejas relajadas y otro lenguaje corporal sumiso. Si te da un lametón en la mejilla o se lame los labios, tu perro está demostrando que te respeta como líder de su manada.
- Te escucha: Un perro que ignora las órdenes está imponiendo su dominio, por lo que es importante enseñarle a obedecer comandos básicos como sentarse, quedarse quieto y venir. Esto no solo es fundamental para ganarte el respeto de tu perro, sino que también puede mantenerlo fuera de peligro en situaciones que involucren tráfico, sustancias tóxicas u otros riesgos.
- No acapara los espacios cómodos: Los líderes de la manada siempre ocupan los mejores sitios para sentarse o tumbarse, y este principio debería aplicarse también a tu relación con tu perro. Una mascota respetuosa se apartará cuando tú reclames un lugar en el sofá o en la cama. Si bien está perfectamente bien compartir esos espacios con él, no debería intentar desplazarte.
Ganarse el respeto de un perro no es difícil. Da órdenes de forma consistente y ofrece muchos elogios cuando te obedezca; del mismo modo, aplica consecuencias coherentes —como acortar el tiempo de juego— cuando tu perro se porte mal. Dedica tiempo a jugar y crear vínculos con él sin perder nunca el control de la situación. Al demostrar que eres un líder capaz, tu perro llegará a confiar en ti, fortaleciendo el lazo que os une.