El mal aliento en perros: ¿un motivo de preocupación?

January 25, 2017 • lucy

El mal aliento en perros: ¿un motivo de preocupación?
Los perros son famosos por masticar objetos rancios, podridos y de lo más desagradables, y no tienen ningún reparo en compartir su mal aliento con los humanos. A veces, un cepillo de dientes puede resolver el problema, pero una boca maloliente también puede ser señal de que algo no está bien. Conociendo las causas más comunes del mal aliento, podrás identificar mejor cuándo el “aliento de perro” de Fido es motivo de preocupación.
 
Conocido oficialmente como halitosis, el mal aliento puede aparecer cuando tu mascota tiene problemas dentales como enfermedades de las encías, infecciones y caries. Una señal clara de que hay un problema bucal detrás del mal aliento es la inflamación de las encías, que se manifiesta con encías rojas, hinchadas o sangrantes. Algunos problemas, como las caries, no son visibles, pero la acumulación de sarro puede ser un buen indicador de que tu perro tiene problemas dentales. Los tumores en la boca también pueden provocar mal olor, ya que suelen crecer demasiado rápido para que el organismo los controle, lo que genera zonas de tejido muerto y permite que las bacterias proliferen. Si sospechas que el mal aliento de Fido se debe a problemas dentales, pide cita con tu veterinario.
 
Otros problemas médicos también pueden causar mal aliento. La enfermedad o insuficiencia renal puede provocar un olor desagradable, ya que el órgano no cumple su función de eliminar los productos de desecho del torrente sanguíneo. Estate atento a un olor similar al amoníaco, así como a cambios en el apetito, aumento o disminución de la ingesta de agua y la micción, y otros cambios de comportamiento como la depresión, que podrían indicar que este es el problema. La diabetes también puede causar un aliento extraño, generalmente con un olor más dulce o afrutado. Los perros pueden tener mal aliento debido a infecciones de los senos nasales, que los llevan a respirar por la boca, o a problemas gastrointestinales, que suelen ir acompañados de cambios en el apetito, náuseas o vómitos. La ingestión de sustancias tóxicas también puede causar mal aliento, y si sospechas que Fido ha entrado en contacto con algo venenoso, debes llamar a tu veterinario de inmediato para recibir atención de urgencia.
 
En ocasiones, sin embargo, la boca maloliente de Fido es simplemente el resultado de algo que comió. Comer huesos de pescado o heces obviamente causará un aliento ofensivo, pero incluso su comida habitual para perros puede ser la causa del mal aliento de tu mascota. Si crees que el plato de tu perro es la fuente de su mal aliento, habla con tu veterinario sobre otras opciones de alimentación. El cepillado diario de dientes también es fundamental para mantener el aliento de tu mascota fresco.
 
Aunque el mal aliento no siempre es una emergencia médica, conocer las señales puede ayudarte a saber cuándo llevar a tu mascota al veterinario. Si el mal aliento de tu perro va acompañado de un cambio repentino en el apetito, de que se rasca la cara y la boca, o de que se lame la nariz de forma compulsiva, llama a tu veterinario, ya que estos síntomas y los mencionados anteriormente pueden indicar que algo va seriamente mal.