Los seres humanos llevan miles de años entrenando perros. Por eso, es natural asumir que ya lo tendríamos dominado como una ciencia. Pero con demasiada frecuencia, los nuevos dueños de perros contribuyen al mal comportamiento canino cometiendo errores honestos que envían señales contradictorias a sus compañeros de cuatro patas. Lamentablemente, estos errores pueden generar largos períodos de frustración y tensión en la relación perro/humano. Aquí te presentamos algunos de los errores más comunes que cometen las personas al intentar entrenar a sus mascotas.
El Síndrome del Disco Rayado
Muchas veces, los dueños de perros repiten una orden como "siéntate" una y otra vez, pensando que la repetición dará resultados. Sin embargo, los entrenadores profesionales de perros afirman que el perro se desensibilizará ante la repetición continua y básicamente aprenderá a ignorar la orden. Y existen otras razones psicológicas por las que un perro no responde. Por ejemplo, los perros de carácter fuerte no quieren tumbarse porque es un acto de sumisión. De igual manera, los perros sumisos pueden sentirse inseguros cuando se les dice que se tumben. Una de las mejores cosas que puede hacer un dueño de perro para fomentar el comportamiento adecuado en su mascota es pasar tiempo con ella. Llévalos a pasear. Juega con ellos. Y asegúrate de ser tú quien los alimenta. Cuando un perro se siente unido a su dueño, responderá más fácilmente a las órdenes, incluso a aquellas que no le gustan.
Lenguaje Confuso
Un dueño de perro que intenta entrenar a su mascota debe comprender algunos principios de la psicología canina antes de avanzar demasiado en el proceso. Uno de esos principios es cómo los perros entienden nuestras palabras. Recuerda que no saben inglés, español ni francés. Simplemente aprenden a asociar una palabra con una acción. Por eso, cuando usas frases distintas para la misma orden, como "siéntate" y "siéntate aquí", tu perro se confundirá. No tienen la capacidad cognitiva de entender que "ven" y "ven aquí" significan lo mismo. Lo mismo aplica para el lenguaje no verbal. Por ejemplo, envías señales contradictorias si un día das una palmada en la pierna para que tu perro se acerque y al día siguiente chasqueas los dedos. Para obtener los mejores resultados en el entrenamiento del perro, utiliza órdenes simples de una sola palabra siempre que sea posible y sé consistente con tus señales físicas con las manos.
Duración de las Sesiones de Entrenamiento

Usar Demasiada Emoción
Quizás puedas conseguir que tus hijos hagan algo mostrando enojo o irritación, pero los perros no funcionan así. Una de las mejores formas de confundir a tu perro es dejar que las emociones entren en la sesión de entrenamiento. Perder los estribos no llevará a resultados positivos y la sesión de entrenamiento se convertirá en una confusa sesión de tortura para tu perro. La calma es la mejor actitud a adoptar durante las sesiones de entrenamiento para lograr avances. Cuando tu perro no responda correctamente, simplemente reagrúpate e inténtalo de nuevo.
Consistencia
No ser consistente es uno de los errores más comunes que cometen las personas al entrenar a sus perros. Por ejemplo, si estás tranquilo y sereno durante una sesión de entrenamiento y excesivamente emocionado o frustrado en la siguiente, tu perro no podrá predecir tu reacción y vivirá en un estado de confusión. Y esto hace que el entrenamiento sea mucho más difícil, si no imposible. Debes recordar que los perros actúan de manera predecible con otros perros, y esta consistencia es la forma en que un perro aprende a construir confianza y afinidad con su dueño.
Ahórrate mucha frustración a la hora de entrenar a tu perro poniéndote en su lugar. Sigue estas sencillas pautas para evitar enviar señales contradictorias a tu perro.