Perros y chocolate: ¿cuánto es demasiado?

June 24, 2014 • danielle

Perros y chocolate: ¿cuánto es demasiado?
Aunque a nosotros los humanos nos encanta el chocolate como golosina, sabemos que es mala idea dárselo a los perros. Por supuesto, muchas veces los perros están convencidos de que les encantaría «compartir» con nosotros, y hay historias de perros que han abierto una caja de bombones y se los han zampado todos.

Si un perro llega a comer accidentalmente algún producto de chocolate, los dueños suelen preguntarse: ¿cuánto es demasiado? La respuesta varía de un perro a otro; los perros más grandes pueden tolerar cantidades mayores que las razas más pequeñas.
 

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El chocolate provoca efectos tan desastrosos en los perros debido a un componente que contiene llamado teobromina. Aunque los humanos podemos metabolizar esta sustancia con facilidad, el sistema digestivo del perro la procesa mucho más lentamente, lo que permite que se acumule hasta alcanzar niveles tóxicos.

Aunque un trozo pequeño probablemente no cause una afección grave a tu perro (aunque podría provocar vómitos o diarrea), lo mejor es actuar con precaución si no estás seguro de cuánto ha ingerido y llevarle al veterinario. Los signos graves de envenenamiento por chocolate incluyen hiperactividad intensa, temblores musculares, convulsiones, arritmia cardíaca, hemorragia interna e insuficiencia cardíaca.
 
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Ten en cuenta que los distintos productos de chocolate contienen niveles variables de teobromina. Los niveles más altos se encuentran en el cacao, el chocolate para repostería y el chocolate negro, y los más bajos en el chocolate con leche y el chocolate blanco.

Debido a estas diferencias, que un perro consuma unos pocos trozos de chocolate negro puede tener consecuencias mortales que no ocurrirían si en cambio comiera chocolate con leche. Tan solo una onza de chocolate negro es suficiente para envenenar a un perro de 20 kg.

Como regla general, 100-150 mg/kg de peso corporal de teobromina provoca envenenamiento en perros.

 
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Las opciones de tratamiento son limitadas. El procedimiento habitual consiste en inducir el vómito, lavar el estómago y administrar carbón activado para absorber la teobromina que pueda quedar en los intestinos. En los casos más graves, puede ser necesario administrar fluidos intravenosos y medicación.
 
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