Perros y Reemplazos de Cadera

July 22, 2014 • jaime

Perros y Reemplazos de Cadera
El cuerpo humano es un sistema complejo que cuenta con un aparato musculoesquelético altamente integrado que hace posible todo movimiento. Cuando te levantes de la silla después de leer este artículo, usarás tus músculos para poner tu cuerpo en marcha. Los tendones y ligamentos apoyan el movimiento en las articulaciones, y el sistema óseo mantiene todo unido y erguido.
 
El cuerpo de tu perro funciona exactamente igual. Los perros tienen un aparato musculoesquelético que incluye músculos, tendones, ligamentos y articulaciones vitales que hacen posible correr, saltar y jugar. Los perros mayores y aquellos que sufren deformidades genéticas (displasia de cadera) son candidatos a un reemplazo de cadera, pero ¿qué debes saber tú, como dueño, sobre este proceso?
 
Detectar problemas de cadera
El dolor articular tiene el mismo impacto en la vida de un perro que en la de un ser humano. Si notas que tu perro gime con malestar ante movimientos simples, esto podría ser una señal clara de problemas de cadera. Los problemas de salud en las caderas pueden provocar rigidez, cojera, poca amplitud de movimiento y falta de interés por el ejercicio en tu perro. Aunque podría ser un problema temporal lo que esté causando el dolor, cuanto más tiempo persistan estos síntomas, más probable es que algo serio esté molestando a tu mascota.
 
Candidatos para el reemplazo de cadera
La presencia de problemas de cadera no significa que tu perro sea automáticamente elegible para el procedimiento. Para ser considerado candidato, tu perro debe alcanzar primero la madurez esquelética. Esto significa que la estructura ósea de tu perro debe haber terminado de crecer, lo que generalmente ocurre cuando el perro cumple nueve meses. Ten en cuenta que algunas razas más grandes no alcanzan la madurez esquelética hasta los 11 meses.
 
Además, tu perro debe gozar de buena salud en general para someterse al procedimiento. Un veterinario podría no realizar la intervención si tu perro tiene otras afecciones articulares u óseas, así como enfermedades nerviosas, ya que estas pueden afectar la eficacia del procedimiento. Los perros con caderas artríticas generalmente no son considerados candidatos para el reemplazo de cadera, siempre que tengan una función normal sin dolor.
 
Cuidados postoperatorios
Si tu perro se somete a una cirugía de reemplazo de cadera, pasará dos días bajo el cuidado de los veterinarios. Por lo general, los perros ingresan como pacientes el mismo día de la cirugía y permanecen hasta el día siguiente, cuando el veterinario se sienta cómodo para darles el alta. A partir de ese momento, tú serás el responsable del cuidado de tu perro.
 
La incisión quirúrgica de tu perro debe mantenerse limpia y monitorearse a diario. Deberás evitar (en la medida de lo posible) que tu perro lama la zona de la incisión. Además, serás responsable de vigilar el área en busca de enrojecimiento, inflamación o cualquier secreción. Después de aproximadamente dos semanas, tu veterinario podrá retirar los puntos de sutura.
 
Durante su recuperación, deberás controlar estrictamente los niveles de actividad de tu perro. En los primeros dos meses tras la cirugía, tu perro debe permanecer con correa cuando esté fuera de casa. El movimiento al exterior debe limitarse a hacer sus necesidades y a paseos breves, de no más de diez minutos. Durante ese mismo período, tu perro no debe correr, saltar ni jugar dentro ni fuera de casa.
 
Intenta evitar llevar a tu perro por habitaciones con suelos resbaladizos y controla su ritmo al subir o bajar escaleras. No es necesario cargarlo en las escaleras, pero sí debes sujetar firmemente su correa para asegurarte de que vaya despacio y afiance bien cada paso. Cuando no puedas estar en casa con tu mascota, deberás confinarlo en una habitación pequeña.
 
Una vez que tu perro haya superado los primeros dos meses de recuperación, podrás empezar a aumentar gradualmente su nivel de actividad. No lo apresures. Dale tiempo para volver a sus niveles de actividad anteriores. Una buena guía es permitirle cuatro semanas para recuperar su ritmo habitual.
 
¿Se puede evitar el reemplazo de cadera?

El reemplazo de cadera no es una necesidad obligatoria en perros con problemas de cadera. Existen soluciones no quirúrgicas para ciertos problemas de cadera, como la fisioterapia, pero solo tu veterinario puede ayudarte a identificar la solución no quirúrgica adecuada para tu perro.
 
Si tu perro tiene displasia de cadera, no hay ninguna medida preventiva que puedas tomar. La displasia de cadera es un defecto hereditario que eventualmente afectará a tu perro, y no existe ningún producto que pueda evitar su desarrollo. El reemplazo de cadera es una solución para la displasia de cadera, pero no una herramienta preventiva.
 
En cuanto a otros problemas de cadera que pueden aparecer como resultado del envejecimiento normal o del desgaste, puedes prevenirlos con una dieta adecuada y ejercicio. Ayudar a tu perro a mantener un peso saludable puede contribuir a reducir el estrés en sus articulaciones causado por el exceso de peso. Además, una buena rutina de ejercicio puede ayudar a fortalecer los músculos que rodean las articulaciones.

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