Los animales de servicio y asistencia son más comúnmente perros, aunque en algunos casos especiales se pueden usar caballos en miniatura. Los perros de servicio han sido entrenados específicamente para trabajar o realizar tareas directamente relacionadas con las necesidades de su guía, a diferencia de aquellos perros destinados al apoyo emocional o la terapia.
Los perros de servicio brindan independencia, mejor calidad de vida y seguridad a sus guías. Por ejemplo, los perros para sordos utilizan el tacto para alertar a su guía sobre sonidos específicos, y algunos perros de asistencia pueden realizar hasta 50 tareas diferentes.
Los perros de servicio guían y orientan a su guía, alertan ante situaciones de peligro, proporcionan estabilidad y equilibrio, cargan y recogen objetos, abren o cierran armarios y puertas, accionan interruptores de luz y dispositivos eléctricos o jalan sillas de ruedas. Los perros altamente especializados en detección, respuesta o señalización de convulsiones alertan a las personas epilépticas ante una crisis inminente y las protegen durante la misma; también pueden alertar a personas diabéticas sobre niveles bajos de azúcar en sangre o ladrar si su guía cae.
Por ley, los animales de servicio y asistencia tienen permitido el acceso a lugares públicos con pocas excepciones, como áreas de preparación de alimentos o zonas médicamente estériles. No siempre será evidente la discapacidad o condición médica del guía, y aunque la mayoría de los perros de servicio y asistencia llevarán correa o arnés, o usarán un chaleco o etiqueta identificativa, esto no siempre será el caso. Puedes preguntar amablemente si el perro es un animal de servicio o asistencia si no estás seguro.
Cuando estés en presencia de un guía y su perro de servicio, debes -
- Nunca distraigas, acaricies, hables ni invites al perro a jugar o acercarse a ti. El perro necesita concentrarse completamente en su guía, su tarea y estar alerta ante cualquier peligro.
- No respondas ni animes al perro si se acerca o te saluda.
- Habla siempre con el guía, no con el perro.
- Pide siempre permiso para acariciar al perro, pero estate preparado para que el guía lo decline. La decisión del guía dependerá de sus preferencias, el entrenamiento del perro y la tarea que deba realizar.
- No te ofendas si el guía no desea hablar sobre su animal de servicio; recuerda que no se les considera mascotas.
- Nunca le des comida al perro. Puedes preguntarle al guía si puedes ofrecerles agua fresca para dársela a su perro.
- No señales ni llames la atención sobre un guía y su perro de servicio; no solo es una falta de educación, sino que puede interferir con el trabajo del perro.
- Ofrece ayuda al guía si crees que la necesita, pero no des por hecho que la necesita o que la aceptará.
- Nunca, bajo ninguna circunstancia, sostengas o tomes la correa o el arnés de un perro de servicio.
- Enseña a todos los niños estas normas y cómo comportarse correctamente alrededor de los perros de servicio.
- Mantén siempre a otras mascotas con correa y alejadas de los perros de servicio.
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