. Adiestra a tu perro para pasear en espacios públicos. Antes de convertir en rutina el paseo de tu perro por aceras y senderos públicos, asegúrate de que está bien entrenado con la correa. Un perro que se siente cómodo caminando con correa, sabe caminar al lado y obedece tus órdenes será mucho más fácil de controlar que uno que va suelto, zigzagueando o tirando de ti durante el paseo, especialmente cuando aparece un perro desconocido en escena.
. Ve preparado cuando salgas de casa. Ciertos accesorios pueden ayudarte a evitar problemas si te encuentras con otro perro durante el paseo. Pequeños premios y un silbato u otro elemento para desviar la atención son dos artículos que vale la pena llevar en un bolsillo o en un bolso de cintura; cualquiera de ellos te permitirá redirigir la atención de tu perro hacia ti. Si tu perro tira mucho de la correa, asegúrate de equiparlo con un collar que te dé mayor control, como un collar martingala, un arnés o un collar de púas.
. Pasea por zonas con opciones para desviarte. A veces es más sencillo evitar los encuentros con otros perros que enfrentarse a la incertidumbre. Si es posible, elige senderos o aceras que te permitan cambiar de ruta en caso necesario. Los senderos que se bifurcan en varias direcciones o las aceras con calles tranquilas para cruzar entre ellas son buenas opciones. Si no tienes salida, siempre puedes dar media vuelta y volver por donde viniste.
. Evalúa los encuentros con otros perros con anticipación. Durante el paseo, mantente siempre alerta y pendiente de los perros que se acercan. Cuando veas que se aproxima un encuentro, intenta valorar la situación. ¿El perro que se acerca camina obedientemente al lado de su dueño, lo que indica que está bien entrenado? ¿O está tirando del dueño, o peor aún, va sin correa o solo? Evaluar la situación antes de que ocurra te ayudará a decidir si necesitas cambiar de dirección.
. Mantén distancia entre dos perros desconocidos. Si decides pasar junto a otro perro y su dueño, asegúrate de dejar espacio entre tu perro y el que se acerca. Mantén a tu perro con la correa corta y haz que camine por el lado que esté más alejado del otro perro. Al mantener distancia entre dos perros desconocidos, evitarás que se sientan invadidos o amenazados, lo que puede desencadenar comportamientos agresivos.
. No te dejes engañar por la raza del perro. Aunque ciertas razas pueden generar más miedo o ansiedad que otras, el comportamiento de un perro tiene mucho que ver con su adiestramiento. Una raza normalmente dócil puede mostrarse agresiva de forma inusual al encontrarse con desconocidos, así como una raza habitualmente agresiva puede ser dócil. En otras palabras, no juzgues cómo se desarrollará un encuentro basándote solo en la raza; fíjate en otras señales, como el lenguaje corporal y el control por parte del dueño.
. Corrige y elogia cuando sea necesario. Tú y tu perro sois igual de responsables que los otros paseantes de que el encuentro con otro perro sea sin problemas. Cuando tu perro te escuche y se comporte bien durante el paseo, asegúrate de elogiarlo o darle premios. Del mismo modo, cuando actúe de forma agresiva o no obedezca tus órdenes, corrígelo. Enseñar a tu perro las normas de comportamiento en la acera ayudará a que los encuentros inciertos sean seguros y tranquilos.
. Transmite confianza. Los perros perciben las emociones, así que no dejes que note que estás nervioso o aprensivo. Muéstrate seguro durante el paseo, incluso —y especialmente— cuando se acerque otro perro. Háblale a tu perro con voz tranquila y camina a un ritmo suave y constante. Ya sea que os detengáis a saludar, paséis de largo o cambiéis de ruta, mantente positivo y sereno; tu perro tomará ejemplo de ti.