Pues bien, existe. Simplemente enseña a tu perro a tocar una campana, y es mucho más fácil de lograr de lo que crees.
Presenta la campana
Presentarle la campana a tu perro es el primer paso del entrenamiento. Cuelga la campana de un gancho o clavo cerca del marco de la puerta, en el lado de apertura. También puedes colgarla del pomo de la puerta; cualquier opción que funcione está bien. Preséntale la campana a tu perro sosteniendo una golosina junto a ella y haciéndola sonar al mismo tiempo.
Asocia la campana con salir
Mientras enseñas a tu perro a salir a hacer sus necesidades y qué puerta da acceso al exterior, asocia la campana con esta acción. Cada vez que lleves a tu perro afuera, muéstrale la campana. Asegúrate de hacerla sonar (ya sea tú mismo o usando su pata) para asociar la acción y el sonido resultante con salir a hacer sus necesidades.
Es importante que cada vez que saques a tu perro afuera te detengas a tocar la campana. Si no refuerzas este proceso en la mente del perro cada vez, es poco probable que recuerde tocar la campana por sí solo cuando necesite salir. Con algo de constancia, deberías empezar a escuchar esa campana cuando tu perro necesite salir. Cuando eso ocurra, asegúrate de elogiarlo por usar la campana y déjalo salir de inmediato.
Sigue intentándolo
Si tu primer método para entrenar a tu perro a tocar la campana no funciona, considera esta alternativa. Empieza untando un poco de queso, mantequilla de cacahuete u otra golosina en la campana. Si tu perro nota la golosina y toca la campana, elógialo y ofrécele más premios. Repite esto para que tu perro entienda que tocar la campana le trae una recompensa. Para transferir esa asociación positiva con la campana a la posibilidad de salir, puedes pasar al paso final de abrir la puerta.
Con tu perro mirando, abre la puerta y deja caer algunas golosinas en el suelo de afuera mientras él observa. Luego cierra la puerta y anima al perro a tocar la campana. Si tu perro la toca, abre la puerta de inmediato y déjalo salir a buscar las golosinas. Con constancia y repetición, te sorprenderá lo rápido que tu perro aprende este truco. Y lo más importante: los accidentes serán cosa del pasado.
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