Jugar a buscar la pelota con tu perro es una actividad increíblemente divertida para toda la familia, pero si tu cachorro tiende a ignorar la pelota cuando la lanzas, o no te la trae de vuelta, ¡puede llegar a ser agotador!
Aunque la habilidad de buscar la pelota es instintiva en ciertas razas, como los perros cobradores, la mayoría de los perros necesitan aprender las reglas del juego y entender qué se espera de ellos. Por suerte, no es difícil enseñarle a un perro a buscar la pelota, y siguiendo los pasos que te mostramos a continuación, tu cachorro aprenderá una nueva habilidad que proporcionará horas de entretenimiento tanto para ti como para tu familia.
Asegúrate de que la pelota que usas para enseñarle a tu perro se utilice únicamente para ese propósito. Esto creará una asociación entre esa pelota en particular y el juego en la mente de tu cachorro; cada vez que la vea, sabrá que es hora de jugar, y con el tiempo se emocionará solo con ver un atisbo de su pelota especial.
Con el perro a tu lado, lanza la pelota a una distancia muy corta. Si tu perro no sale instintivamente a perseguirla, ve tú mismo a buscarla y juega con ella, como si fueras un perro. Puede que no entienda qué se espera de él durante los primeros días, pero si tu perro ve que te lo estás pasando bien con la pelota, con el tiempo querrá unirse y jugar contigo.
En el momento en que tu perro empiece a perseguir la pelota cuando la lances, anímalo con todo el entusiasmo y los elogios verbales que puedas. No digas el nombre de tu perro en ese momento, ya que podría confundirlo, y puede que crea que lo estás llamando de vuelta antes de que llegue a la pelota. Cuando tu perro agarre la pelota con los dientes, habrás llegado a la mitad del camino. Tu perro habrá dominado el primer paso del juego. El siguiente paso es enseñarle a traerte la pelota.
Cuando tu perro camine hacia ti con la pelota en la boca, llámalo por su nombre y aplaude al mismo tiempo para asegurarte de que tiene su atención. Si tu perro suelta la pelota antes de llegar hasta donde estás, intenta lanzarla de nuevo, pero esta vez a una distancia más corta. Cuando tu perro llegue por fin hasta donde estás con la pelota en la boca, hazle muchos mimos y felicítalo efusivamente. Ya casi es todo un experto en el juego.
Conseguir que tu perro suelte la pelota una vez que te la ha traído puede ser la parte más difícil del juego. Intenta decir "suelta" y dale un premio al mismo tiempo. Tu perro debería soltar la pelota para poder comerse el premio. Con el tiempo, cuando tu perro llegue hasta ti con la pelota en la boca, di "suelta" antes de ofrecerle el premio, y sabrá qué se espera de él.