El entrenamiento de objetivo con la mano es una habilidad extremadamente útil para enseñarle a tu perro. Una vez que tu perro entienda el comportamiento básico, ¡podrás enseñarle un montón de trucos!
¿Qué es el objetivo con la mano?
El objetivo con la mano es exactamente lo que parece: tu mano es el objetivo, y tu perro aprende a, pues eso, apuntarla. Cuando se le presenta una mano extendida, tu perro tocará su nariz con ella. Si alguna vez has visto una competencia de agilidad, habrás notado cómo el guía frecuentemente usa su mano para guiar a su perro a través de los obstáculos.
¿Por qué es útil?
Enseñarle a tu perro a tocar tu palma con su nariz puede ser útil en una variedad de situaciones. Puedes usarlo para guiar a tu perro sobre una báscula en el veterinario, para conducirlo por un espacio concurrido, o para subir y bajar de muebles. También puede funcionar como la orden «ven», y como una forma de enfocar a un perro nervioso o agresivo.
¿Cómo puedo enseñarle a mi perro el objetivo con la mano?
Al igual que cualquier otro comportamiento, necesitarás premios y paciencia para dominar el objetivo con la mano. Una vez que cortes los premios en trocitos del tamaño de un guisante con algo que le guste a tu perro y elijas un lugar tranquilo, puedes seguir los siguientes pasos:
1. Extiende una mano vacía aproximadamente a quince centímetros de la nariz de tu perro. Asegúrate de que tu mano esté al nivel de su nariz. La mayoría de los perros se moverán hacia tu mano para investigarla. En el instante en que toquen tu palma, di «¡Sí!» y recompénsalos con un premio de tu otra mano.
Nota: Si tu perro no se mueve hacia tu mano, puedes provocar los primeros toques frotando un premio en tu mano (para que huela más atractiva) o retirando tu mano y presentándola de nuevo unos segundos después para captar la atención de tu perro.
2. Repite el primer paso varias veces hasta que estés seguro de que tu perro tocará tu mano a quince centímetros de distancia. Ahora puedes comenzar a presentar tu mano en diferentes lugares. Prueba unos centímetros a la izquierda o a la derecha de su nariz, hacia el suelo y por encima de su cabeza. No olvides decir «¡Sí!» y recompensarlos cada vez.
3. Una vez que tu perro toque tu mano de forma confiable, puedes añadir una señal verbal como «toca», «objetivo» o «aquí». Di la señal antes de presentar tu mano y recompensa a tu perro cuando la toque.
Deberías practicar durante una o dos semanas, varias veces al día. Presentar tu mano entre 15 y 30 veces por sesión no debería llevarte más de 5 minutos.
4. Ahora es el momento de practicar en lugares con más distracciones, como habitaciones más concurridas de tu hogar, tu jardín o durante los paseos. Si tu perro tiene dificultades, vuelve a practicar en una habitación más tranquila hasta que recupere su confianza.
La parte divertida
Ahora que tu mano básicamente se ha convertido en un imán para perros, puedes entrenar a tu perro para hacer una variedad de trucos, como «salta», «gira» y «saluda». El objetivo con la mano también se puede usar para enseñarle a tu perro a jugar al escondite, e incluso a cerrar una puerta. La idea es que si puedes entrenar a tu perro para que «toque» tu mano, también puedes lograr que toque otros objetos o personas.