El tirón de la correa puede hacer que pasear a tu perro sea estresante, pero la buena etiqueta con la correa va más allá de la comodidad. Jalar la correa puede hacer que tu perro se escape accidentalmente de tu mano, por ejemplo, no solo tirándote al pavimento, sino también poniendo a tu mascota en riesgo de encontrarse con automóviles, animales y otros peligros del exterior. Caminar lado a lado también es un ejercicio que fortalece el vínculo, ya que demuestra que tu perro te presta atención y facilita guiarlo y dirigirlo durante los paseos.
Para enseñarle a Fido a caminar junto a ti, comienza con una bolsa grande de premios. La comida es un gran motivador, y una recompensa sabrosa reforzará el buen comportamiento con la correa. Coloca una correa larga, de entre 3 y 6 metros, a tu mascota y llévalo a un área abierta donde pueda moverse libremente a tu lado y alejarse de ti. Elige tu lado derecho o izquierdo y dale a tu perro un premio a la altura de esa cadera. Luego, camina a paso rápido y continúa ofreciéndole un premio cada vez que camine junto a la cadera que elegiste. Pronto, tu perro asociará tu lado con sabrosos premios y no necesitarás dárselos con tanta frecuencia.
Una vez que el perro responda a la orden «¡vamos!», puedes cambiar a una correa más corta y practicar cambios de velocidad y dirección al caminar. Continúa recompensando a tu mascota cuando se quede a tu lado, reduciendo gradualmente la frecuencia con la que le das premios. Con el tiempo, estarás listo para salir a la calle con tu nuevo compañero, experto en correa.
Recuerda que enseñarle a un perro buenos modales con la correa requiere paciencia y también que la mascota tenga algo de apetito. Si tienes dificultades con el entrenamiento de correa, tómate un descanso e inténtalo en otro momento cuando tu perro tenga más hambre. Con el tiempo, descubrirás que tienes una mascota que camina fielmente a tu lado, lo que no solo hará los paseos más agradables, sino que también te permitirá salir más seguido y por más tiempo con tu compañero canino.