Los parientes salvajes de tu perro no siempre podían contar con encontrar una comida, por lo que desarrollaron la capacidad de comer en grandes cantidades y rebuscar restos apenas comestibles. Aunque tu mascota doméstica ha heredado estos hábitos alimenticios de forma natural, engullir bocados misteriosos puede causar serios problemas en la salud de un perro moderno. Algunos perros simplemente vomitan después de comer alimentos en mal estado, pero otros sufren molestias estomacales graves durante horas o incluso días. Los huesos de pollo son un hallazgo muy preciado para tu mascota, pero pueden astillarse y causar daños graves en el tracto digestivo de los perros. Otros objetos no digeribles pueden provocar obstrucciones intestinales o incluso envenenar a tu mascota.
Puedes ir un paso más allá y enseñarle a tu perro a “dejarlo” dando la orden y ofreciéndole un premio dentro de un puño cerrado. Es probable que tu perro suplique y rasguñe el puño para llegar al premio, pero solo recompénsalo con la comida y un “sí” de aprobación una vez que haya desistido y se haya alejado. Esto le enseñará a tu mascota que recibe una recompensa por evitar alimentos no permitidos cuando se le da la orden de “dejarlo”. Una vez que haya dominado este paso, haz también que tu perro te mire para ganarse el premio. Para ello, da la orden de “dejarlo” y espera hasta que tu perro esté quieto y mirándote antes de recompensarlo con el premio y la afirmación “sí”. Con algo de tiempo y paciencia, podrás frenar los caprichos de tu compañero con este truco, ayudándolo a evitar los “premios” desagradables que encuentra en la acera.