El entrenamiento de obediencia no solo hace que tu perro sea un compañero más agradable, sino que también puede ayudar a mantener a tu querido amigo sano y salvo. Estos cinco comandos son adiciones esenciales al repertorio de adiestramiento de tu perro.
Siéntate
Siéntate

La mayoría de los perros saben sentarse, pero es importante que los dueños practiquen esta habilidad básica con frecuencia para asegurarse de que su perro obedezca rápidamente, ignorando las distracciones. El comando «siéntate» puede evitar que los perros derriben a niños pequeños y personas mayores, y los hace menos propensos a arrastrarte por una calle concurrida.
Quieto

Una vez que tu perro sabe sentarse, es importante asegurarte de que pueda quedarse en su sitio en caso de emergencia. Con el entrenamiento adecuado, tu perro debería saber que debe permanecer sentado hasta que se le indique que se mueva; sin embargo, el comando «quieto» es un extra que significa «no te muevas absolutamente» y que puede ser muy útil en situaciones complicadas.
«Ven» no solo es un comando útil en casa cuando necesitas que tu perro se acerque a ti, sino también cuando estás fuera, especialmente si dejas que tu perro corra sin correa.
Tu perro necesita saber que cuando se le llama debe acudir de inmediato. Una de las mejores formas de enseñarle esto es darle su golosina favorita mientras lo entrenas para que se acerque cuando lo llamas, de modo que venga corriendo a toda velocidad, ansioso por su recompensa.
Déjalo y Suéltalo

Los perros son muy buenos olfateando cosas sabrosas durante sus aventuras, pero no todo lo que encuentran es bueno para ellos. Si tu perro detecta o agarra algo peligroso, «déjalo» y «suéltalo» son comandos esenciales para evitar que se metan en problemas.
