El objetivo de la acupuntura es estimular al cuerpo para que se cure a sí mismo, lo cual se logra mediante el uso de agujas finas para redirigir la energía a lo largo de ciertas vías. Se ha demostrado que los tratamientos aumentan la circulación sanguínea, estimulan el sistema nervioso y favorecen la liberación de hormonas analgésicas y antiinflamatorias, lo que convierte a la acupuntura en un excelente complemento de otros tratamientos veterinarios tradicionales. Se utiliza con frecuencia, por ejemplo, para aliviar el dolor artrítico en perros mayores o el dolor postoperatorio, pero la acupuntura también se ha empleado para tratar problemas que van desde hernias de disco hasta trastornos digestivos, epilepsia, parálisis, problemas respiratorios, dermatitis alérgica, náuseas, diarrea y un sistema inmunológico debilitado.
Si bien existen evidencias de que la acupuntura funciona—los investigadores médicos han observado, por ejemplo, cambios en la actividad eléctrica, la circulación sanguínea y la liberación de endorfinas durante los tratamientos—la mayoría de los expertos coincide en que la acupuntura se aprovecha mejor en combinación con otras prácticas veterinarias tradicionales. No sustituye a la cirugía ni a la medicación, por ejemplo, pero puede utilizarse para mejorar la calidad de vida de tu perro. Del mismo modo, los cambios en la dieta pueden complementar los tratamientos de acupuntura. En definitiva, es tu decisión determinar si los problemas de tu cachorro justifican una visita al acupunturista. Consulta a un veterinario especializado en medicina veterinaria tradicional china antes de tomar tu decisión y habla sobre cirugía, medicamentos, cambios en la dieta y otras opciones para ayudar a gestionar los problemas específicos de tu mascota.