Un gato enojado siempre es el resultado directo de algún estímulo negativo en su entorno. Al ser animales tan sensibles, sus detonantes son numerosos. Desde un hogar desordenado, la soledad, o incluso algo tan simple como una sesión de juego activa pueden ser factores desencadenantes. La clave para descifrar el rompecabezas conductual de tu gato problemático es prestar atención a sus acciones, notar los cambios en su comportamiento y buscar siempre respuestas autorizadas cuando el problema se vuelva serio.
El primer paso después de determinar que tu gato es demasiado agresivo es visitar al veterinario. Hablar sobre un gato agresivo con tu vet puede ser como mínimo informativo y en la mayoría de los casos muy productivo. Si tu gato no se siente bien o tiene algún dolor, eso explica de manera obvia su mal humor. Lleva un buen registro de cualquier cambio en las rutinas diarias de tu gato o de cualquier actividad anormal a su alrededor, para que no te falte información que compartir con tu veterinario. Si la causa del mal humor de tu gato está relacionada con alguna enfermedad, el veterinario será la mejor, primera y única fuente que necesitarás consultar.

Otra causa común de angustia entre los felinos es el exceso de testosterona. Si tienes un gato macho con actitud, deberías considerar castrarlo. Los gatos machos son por naturaleza más agresivos que las hembras. Tienen toda esa sangre de tigre corriendo por sus venas, lo que los hace territoriales e impredecibles. No muy diferente a Charlie Sheen antes de una entrevista en 60 Minutes. Sin embargo, tener un gato enojado no es una situación "ganadora".
O quizás tu hogar está un poco saturado para tu pequeño amigo peludo. Si hay escasez de recursos para el gato, es posible que tengas a un diminuto león furioso arañando los pies de tus visitas a cada momento. Asegúrate de que tu gato tenga suficiente arena limpia, comida y agua, tazones para comida y agua, juguetes, lugares para descansar, etc. Los gatos están acostumbrados a ser adorados y mimados. Permíteles vivir con lujo.
Si todo lo demás falla, busca ayuda profesional. Un gato problemático es un gran problema. A veces la gente olvida que los gatos, a pesar de ser adorablemente tiernos, pueden ser adversarios peligrosos. Sus garras son afiladas como navajas y son rápidos, feroces y difíciles de atrapar. Busca en tu área un especialista en comportamiento animal u otro tipo de experto en mascotas. Eso es todo por ahora en cuanto a consejos felinos. ¡Hasta la próxima, sean dueños bondadosos y padres atentos de sus queridos felinos peludos!

<--Prefiero este tipo de agresividad felina.