Causas de las infecciones del tracto urinario
Muchas infecciones del tracto urinario son causadas por bacterias que se transfieren al tracto urinario desde la zona anal. Si tienes una mascota diabética, también debes estar atento a las infecciones del tracto urinario, ya que un nivel elevado de proteínas y glucosa en la orina del gato puede facilitar la reproducción bacteriana. Además, tu gato también tiene un mayor riesgo de desarrollar una infección del tracto urinario si tiende a orinar muy raramente o ha comenzado a retener la orina debido a una mala relación con la caja de arena.
Sin embargo, algunas infecciones del tracto urinario se denominan idiopáticas, lo que significa que su causa no se comprende bien. Se cree que los gatos de mediana edad y los mayores son más propensos a sufrir infecciones del tracto urinario y que el estrés puede jugar un papel en algunos casos. Si tu gato ha tenido infecciones del tracto urinario en el pasado, es posible que tengas más probabilidades de ver una recurrencia si te mudas de casa, añades un nuevo miembro a la familia o intentas llevar al gato de vacaciones.
Síntomas de las infecciones del tracto urinario
Cómo tratar las infecciones del tracto urinario
Si crees que tu amigo felino ha desarrollado una infección del tracto urinario, pide una cita con el veterinario lo antes posible. El veterinario puede tomar una muestra de orina o querer realizar una ecografía para examinar el tracto urinario. También se puede cultivar una muestra bacteriana para informar al veterinario sobre la infección específica que se ha desarrollado en tu gato.
En la mayoría de los casos, un tratamiento con antibióticos podrá eliminar la infección del tracto urinario de tu gato e incluso podrías notar una mejoría en los síntomas poco después de la primera dosis. Sin embargo, también vale la pena pensar en cómo prevenir futuras infecciones. Si has alimentado a tu gato con comida seca en el pasado, hacer la transición a comida húmeda garantizará que tu gato esté bien hidratado. Proporcionar múltiples fuentes de agua fresca también puede animar a tu gato a beber con más frecuencia. Al aumentar el consumo de agua, la concentración de orina disminuye y puede ayudar a proteger contra futuros problemas urinarios.