1. Lo más difícil de preparar sushi es no comerse todo el pescado antes de que lleguen los invitados. No cedas a la tentación de ese pescado tan sabroso, rico, fresco, jugoso y tierno.
2. Vamos, solo un poquito. Te va a encantar, te lo prometo. Solo un mordisquito del tamaño de un gatito.
3. Para esta receta bastará con la más pequeña de las pellizquitas de patita.
4. Recuerda divertirte con tu repostería y añadir un toque de tu propia personalidad. ¡Qué pastel tan adorable! Y qué mono, inteligente y talentoso… ooooh, y tan guapo…

5. Un consejo invaluable que mi nonna de Bolonia me enseñó fue calentar siempre la pasta antes de cocinarla. Le da una textura increíble.
6. Cuando la masa se sienta firme al tacto de la patita y tenga un aspecto brillante, el pastel estará listo para disfrutar.
7. Es muy importante asegurarse de que no queden grumos. Los trocitos con grumos se pueden guardar en el mentón y los bigotes para después.
8. ¡Perdona, pero este asado NO necesita más condimentos!

9. Ah, hola… estás justo aquí. Verás, se supone que hay que meter las patitas en la mezcla del pastel. Te juro que he visto a Nigella hacerlo.

10. Trabajo bien hecho, sin duda. Gatitos felices significa un chef feliz.






