Una de las mejores formas de proteger a tu perro de los gusanos intestinales es realizar chequeos regulares con tu veterinario. Tu veterinario puede detectar la presencia de gusanos intestinales y proporcionar un tratamiento eficaz si se descubren. Es posible que tu veterinario te pida una muestra de heces cuando vayas a tu revisión habitual; esa muestra se utiliza para encontrar e identificar parásitos intestinales y recomendar tratamientos eficaces.
Entre los chequeos veterinarios regulares, puedes proteger a tu perro estando atento a los primeros signos y síntomas de gusanos intestinales y otros parásitos. Algunos de los signos de una infestación de gusanos intestinales son bastante evidentes, mientras que otros son sutiles y fáciles de pasar por alto. Si notas alguno de estos síntomas en tu perro, tu siguiente llamada debería ser a tu veterinario.
- Tos - Muchos dueños de perros no se dan cuenta de que la tos puede ser un signo de gusanos intestinales. Pueden atribuir la tos a un simple resfriado o infección de las vías respiratorias superiores, pero cualquier tos es motivo de preocupación. La tos puede ser un signo de gusanos intestinales, pero también es un síntoma clásico de la dirofilariasis (gusano del corazón), que puede ser potencialmente mortal.
- Letargo - Los gusanos intestinales agotan la energía de tu perro e interfieren con su nutrición. Como resultado, el perro suele estar letárgico y apático. Si notas letargo o falta de energía en tu perro, debes contactar a tu veterinario de inmediato.
- Vómitos - El malestar estomacal es un síntoma clásico de los gusanos intestinales y debe tomarse en serio. En algunos casos, el dueño del perro puede detectar pequeñas lombrices en el vómito. En otros casos no habrá gusanos presentes, pero igualmente es importante llevar al perro a que lo revise un veterinario.
- Diarrea - La diarrea y las heces blandas suelen estar presentes en perros con una infestación de gusanos intestinales. Si tu perro está infestado de anquilostomas, es posible que también notes sangre en las heces.
- Pérdida de peso - Cuando tu perro tiene gusanos intestinales, esos parásitos le roban el alimento y la energía que este proporciona. Como resultado, tu perro puede perder peso aunque esté comiendo más que nunca.
- Aspecto hinchado - Un vientre abultado o un aspecto hinchado es uno de los principales síntomas de los gusanos intestinales. Esto es más evidente en los cachorros, pero también puede aparecer en perros adultos.
- Arrastrarse - Los gusanos intestinales son incómodos para tu perro, y puede manifestar ese malestar frotando su trasero o arrastrándose por la alfombra. Si notas alguno de estos síntomas, debes pedir una cita con tu veterinario.
- Pelaje opaco - Si notas que el antes brillante pelaje de tu perro ahora luce opaco y descuidado, los gusanos intestinales podrían ser los responsables.