Cómo manejar a un gato agresivo

September 19, 2019 • ben

Cómo manejar a un gato agresivo
La agresividad no solo genera conflictos en tu relación con tu gato, sino que también puede provocar arañazos graves, lesiones e infecciones.

La agresividad es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan los dueños de gatos. Ya sea que arremeta contra ti o contra otras mascotas, el comportamiento hostil de tu gato puede causar lesiones serias e incluso infecciones. Afortunadamente para los dueños de felinos poco amigables, la agresividad puede abordarse en muchos casos comprendiendo las señales sutiles que da tu gato cuando se siente amenazado o ansioso.

La agresividad se manifiesta de muchas formas, pero generalmente se define como cualquier comportamiento dañino o amenazante dirigido hacia otro animal o persona. En la naturaleza, casi todos los animales muestran agresividad cuando protegen su territorio, su familia o a sí mismos de un ataque. En el caso de tu gato, este comportamiento puede ir desde sisear y esconderse hasta atacar directamente a un antagonista percibido. Entender el lenguaje corporal de tu gato es clave para comunicarte bien con tu mascota y evitar ese tipo de ataques.

Cuando tu gato está a la ofensiva y listo para atacar, mostrará varias señales claras de agresividad. Entre ellas se incluyen una postura rígida, orejas erguidas, pupilas entrecerradas, pelo erizado y una mirada fija y directa. Los gatos con riesgo de actuar agresivamente también pueden gruñir o avanzar directamente hacia su oponente. Sin embargo, cuando los felinos se sienten tímidos o a la defensiva, pueden bajar la cabeza, enrollar la cola alrededor del cuerpo, girarse de lado para evitar enfrentarse directamente a su oponente, aplanar las orejas o sisear. Es importante reconocer estas señales, ya que son la forma que tiene tu mascota de decir: «¡Aléjate!» En lugar de provocarlo aún más intentando tocarlo, calmarlo o castigarlo, simplemente dale a tu gato algo de espacio para que se recupere en cuanto notes cualquier signo de agresividad.
 
Una vez que reconozcas las señales de un gato agitado, puedes empezar a evaluar qué está causando el comportamiento hostil de tu mascota. Observa a quién dirige su agresividad y en qué circunstancias ocurre. También es importante entender qué sucedió justo antes del arrebato agresivo de tu mascota y qué estaba a punto de pasarle cuando actuó así. Al comprender la causa del comportamiento agresivo, podrás comenzar a abordar el problema con la ayuda de un etólogo cualificado. Es fundamental buscar la ayuda de un profesional, ya que la agresividad en los gatos puede ser un problema peligroso y complejo de tratar.

En algunos casos, la agresividad en los gatos también puede estar causada por condiciones médicas como la epilepsia, la artritis y las enfermedades dentales. Si tu mascota muestra una agresividad aparentemente injustificada, llévalo al veterinario para que le realice un examen y descarte cualquier causa física detrás de este comportamiento.