Cómo ayudar a tu perro demasiado sumiso

August 10, 2014 • jaime

Cómo ayudar a tu perro demasiado sumiso
La clave de toda buena relación entre dueño y perro reside en la jerarquía de la manada familiar. Los perros son animales de manada y dependen de la guía de un perro alfa que lidere al grupo. En ausencia de una figura dominante, tu perro puede asumir ese papel y volverse agresivo. En el otro extremo, los perros que se vuelven demasiado sumisos pueden obedecer y escuchar, pero a costa de su salud emocional.
 
¿Es tu perro demasiado sumiso? ¿Cuáles son las señales de advertencia que debes buscar y, lo que es más importante, cómo puedes ayudar a tu perro sumiso a recuperar algo de confianza? Los siguientes consejos te ayudarán a restablecer el equilibrio en la vida de tu perro sumiso y a crear una mayor estabilidad emocional.
 
Causas del comportamiento sumiso
Existen numerosos factores que pueden llevar a tu perro a volverse demasiado sumiso. Puede ser un desencadenante situacional que provoque la sumisión, o puede ser un objeto o una persona. El miedo a los extraños es un problema común en los perros sumisos. Esto es más frecuente, aunque no exclusivo, en razas de perros más pequeños. Estas razas son naturalmente tímidas en comparación con otras, y esa timidez puede convertirse en sumisión con muy poco esfuerzo.
 
Las interacciones con animales o personas excesivamente agresivos también pueden generar un estado extremo de sumisión en tu perro. Los eventos que desencadenan este tipo de sumisión incluyen comportamientos agresivos (gruñidos, mostrar los dientes, etc.) de otros perros o tonos verbales agresivos por parte de humanos. El maltrato físico y verbal por parte de personas también puede provocar sumisión en los perros.
 
La edad es otro factor en el comportamiento sumiso. A medida que los perros envejecen, no pueden reaccionar tan rápidamente a las situaciones. Esto puede llevar a un comportamiento reflejo de sumisión como intento de mostrar una actitud no agresiva.
 
Señales de un perro excesivamente sumiso
Hay una serie de señales comunes que indican que un perro se ha vuelto demasiado sumiso. Muchas de estas señales son perceptibles en perros sumisos independientemente de la causa raíz. Ya sea que un perro tema una determinada situación o tenga miedo a las personas debido a maltratos físicos en su pasado, las señales de advertencia son las mismas.
 
Las señales de advertencia comunes de un perro excesivamente sumiso incluyen, entre otras, las siguientes:
  • Esconderse: Un perro excesivamente sumiso puede optar por esconderse cuando se enfrenta a una situación aterradora. Ejemplos de esto incluyen esconderse detrás de ti al conocer a un perro nuevo, o esconderse debajo de los muebles en casa cuando entran personas desconocidas.
  • Mojar: Una reacción común en muchos perros sumisos es la pérdida del control de la vejiga. El miedo que provoca una determinada situación puede llevar al perro a perder el control de su vejiga de forma espontánea. Además, cuando una situación genera miedo en un perro, puede orinar en algún lugar donde crea que puede ocultar lo ocurrido. Esta acción en sí misma es un intento de esconder el comportamiento por temor a represalias por orinar en casa.
  • Lenguaje corporal: Otra señal fácilmente identificable es el lenguaje corporal. Los perros que se vuelven demasiado sumisos bajarán la cabeza, meterán la cola entre las patas y/o se tumbarán intentando agachar la cabeza lo más posible.
 
Prevenir y afrontar el comportamiento sumiso
El tipo de comportamiento sumiso que muestra tu perro, y los desencadenantes específicos que provocan esa sumisión, determinarán el curso de acción que debes seguir para ayudarle a sobrellevarlo. Por ejemplo, un perro con miedo a ciertos lugares o situaciones necesita un enfoque basado en recompensas. Permite que tu perro se adapte gradualmente a un lugar nuevo o que le genera temor, jugando con él en ese espacio y ofreciéndole recompensas por el buen comportamiento y una actitud juguetona.
 
Crea un espacio personal en tu hogar para ofrecerle a tu perro un lugar que pueda llamar suyo. Este espacio personal puede servir como mecanismo de afrontamiento mientras tu perro se adapta a sus miedos. Aunque sea libre de salir y explorar el entorno de nuevas personas u otros animales, sabrá que tiene su propio rincón en casa al que retirarse para relajarse o descansar tranquilo.
 
Lo más importante es trabajar siempre en socializar a tu perro con otros animales y personas desde una edad temprana. Cuanto más tiempo pase tu perro con otros, más probable es que no desarrolle miedos en absoluto.
 
Prevenir el miedo y la sumisión en los perros se basa en la confianza y la seguridad. Dedica tiempo cada día a ayudar a tu perro a adaptarse a nuevos entornos, superar sus miedos y jugar con otros. Esto fortalecerá el vínculo entre tú y tu mascota, y le proporcionará la confianza necesaria para afrontar situaciones y lugares que antes le generaban temor.


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